Con seguimiento nutricional y un seguro alimentario el gobierno garantiza la atención a 5.800 niños chaqueños

La intervención del Estado chaqueño para atender a la población en riesgo nutricional se plasma en la planificación de acciones y en la organización puertas adentro.
Es así como, tras un amplio y profundo diagnóstico de la situación social de las comunidades afectadas por problemas de alimentación, surgieron dos puntales en la política pública para combatir y desterrar la desnutrición: la Unidad de Seguimiento Nutricional, integrada por tres ministerios y formalizada a través de un decreto del Poder Ejecutivo; y el Seguro Alimentario, que se pondrá en marcha el 1º de febrero y beneficiará a más de 1.800 niños de las áreas sanitarias con cabeceras en Resistencia y Sáenz Peña.

“Según una inferencia estadística que tenemos, existen 5.800 niños en situación de riesgo nutricional o desnutrición”, precisó ante NORTE el ministro de Salud Pública, Francisco Baquero, aunque no descartó que el diagnóstico pueda abarcar a un mayor número de personas. “No decimos que existan menos ni más. Lo que estamos haciendo es buscar a esos niños, atenderlos y ayudar a las familias, educándolas en la correcta alimentación”, remarcó.

Junto a la ministra de Desarrollo Social y Derechos Humanos, Beatriz Bogado, el titular de la cartera sanitaria expuso detalles del programa integral diseñado por los ministerios para garantizar la seguridad alimentaria en toda la geografía chaqueña. “Acá hay un proyecto y una planificación, con metas y avances específicos, y también hay una organización a través de tres ministerios que se articulan en la Mesa de Seguimiento Nutricional”, subrayó Bogado.

Así, la ministra explicó que, de los 1.800 niños con dificultades en la nutrición de seguimiento permanente en el Gran Resistencia, el 70 por ciento de los casos no responden a cuestiones de ingresos de las familias, sino a la falta de educación para la alimentación. “Son niños que tienen problemas de arrastre porque hace tres años atrás la familia no tenía ingresos y estaban acostumbrados a ingerir alimentos que no los nutren. En cambio ahora tienen una pensión o la Asignación Universal por Hijo”, contrastó la funcionaria.

A la vez, Bogado mencionó el Sistema Informático Unificado Provincial (SIUP), un software donde son cargados los datos de los niños con distintos problemas de nutrición y que genera toda la historia familiar con datos relevantes para el seguimiento y la asistencia. “A nosotros, lo peor que nos puede pasar como gobierno justicialista, es no atender la justicia social”, graficó Baquero tras destacar la importancia en la continuidad de las políticas de Estado en el largo plazo.

Seguridad alimentaria

Ante NORTE, Bogado subrayó la importancia del programa integral para garantizar la seguridad alimentaria del conjunto de la población. Así se refirió al plan de acción diseñado por tres ministerios -Desarrollo Social, Salud Pública y Educación-, que surgió a partir de un pedido expreso del gobernador Jorge Capitanich. Para formalizar la iniciativa, el jefe del Ejecutivo provincial dictó el decreto 1878/09 donde establece la conformación, funciones y objetivos de la denominada Unidad de Seguimiento Nutricional.

“El programa nace como un planteo de gobierno para cubrir una situación nutricional de la provincia, donde observamos esa población en riesgo”, recordó Bogado. Así, precisó que la definición de población bajo riesgo nutricional tiene varios orígenes: por ingresos, por enfermedades crónicas y por otros factores.

En este sentido, fue el ministro Baquero quien ofreció detalles puntuales: Es que los problemas nutricionales tienen como base, además de los ingresos de cada núcleo familiar, aristas como la diversidad cultural de la provincia, el nivel de instrucción de las madres y de las familias, la disponibilidad de alimentos y su capacidad para procesarlos. “El objetivo es determinar, en esa Mesa nutricional, cuáles son las familias en riesgo”, remarcó.

Tres grupos de riesgo

El trabajo de esa Unidad comenzó con la elaboración de pautas, siguiendo las normas utilizadas a nivel mundial y específicamente por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). De esa forma fueron definidos tres grupos: niños con riesgo nutricional, niños desnutridos y niños con talla baja.

“La diferencia es que, aquellos con talla baja, tuvieron desnutrición y tienen un problema de arrastre. Evidentemente están nutridos pero tendrán una talla menor a la que es promedio de la población”, repasó Baquero. Así también sostuvo que, quienes quedan incluidos en los dos restantes grupos, son divididos según las edades: de cero a un año, de uno a dos y de dos a cinco años. Especialmente los dos primeros conjuntos (de cero a dos años) son en los cuales las políticas estatales se enfocan, ya que pueden incidir positivamente con medidas de acción directa.

“Fuimos casa por casa”

Ese diagnóstico previo sirvió como parámetro para que los 150 agentes territoriales capacitados por el Ministerio de Desarrollo Social, junto con asistentes sociales y personal de los centros de salud, abordaran a cada una de las familias identificadas en centros sanitarios distribuidos en toda la geografía provincial. “Fuimos a buscar a los niños casa por casa. Hicimos un relevamiento y los tenemos bien nominalizados a aquellos en riesgo nutricional, desnutrición y talla baja en los distintos estratos etáreos”, explicó Baquero.

Por cada grupo de edades también están identificadas las características del núcleo familiar en cuanto a ingresos, datos de la vivienda y cantidad de personas que conforman la familia. “Son factores que hacen al Índice de Oportunidades Humanas, es decir, qué cantidad de cosas tenemos que hacer para mejorar esa calidad de vida”, indicó el ministro.

El seguro alimentario

Para reforzar las acciones realizadas desde la mesa multisectorial de Seguimiento Nutricional fue creado el Seguro Alimentario, que consiste en otorgar un suplemento económico para la jefa o jefe de hogar, destinado a adquirir los alimentos indicados desde los ministerios para mejorar la calidad nutricional de los niños. “El objetivo es ver si estos alimentos son dados en consecuencia y si el niño no tiene una enfermedad concomitante”, explicó el titular de la cartera sanitaria.

El Seguro Alimentario abarcará, en una primera etapa de aplicación, a 1.800 niños identificados en las regiones VIII (área metropolitana) y otros tantos en la VII (Sáenz Peña hasta Taco Pozo). Comenzará a aplicarse el 1º de febrero y se extenderá al resto de la provincia, según el equipo interministerial complete el trabajo previo de identificación de los niños en riesgo.

Las puertas abiertas

Fue el ministro Baquero el encargado de dejar claro que el gobierno tiene las puertas abiertas para recibir los aportes de todas las organizaciones sociales que deseen contribuir en la materia. “No desdeñamos el apoyo de ninguna ONG. Al contrario, lo aceptamos con mucho agrado porque son las que siempre nos ayudaron en toda la provincia”, remarcó.

De esta manera, defendió el trabajo del gobierno en materia de nutrición infantil a través de la sinergia entre los tres ministerios. “Es un tema muy sensible y de mucho impacto en la gente porque a todos nos duele ver niños desnutridos”, señaló finalmente.

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