Euforia entre los referentes alperovichistas. Jaldo, Amaya y Mansilla plantearon que se apoyó a la Casa Rosada. Córdoba coincidió con esa lectura, pero advirtió que el pueblo también exigió alternancia.
"No hay dudas de que las mujeres y los hombres del Frente para la Victoria hicieron un muy buen trabajo electoral. Pero, yo diría que lo que pasó en Catamarca fue el primer ’Cristinazo’ del país", declaró a LA GACETA el ministro del Interior, Osvaldo Jaldo.
Según el funcionario, el electorado catamarqueño avaló al proyecto nacional. "La gente se aferró al modelo de gobierno que emprendió Néstor (Kirchner) y que continuó Cristina", aseveró.
El intendente de la Capital, Domingo Amaya, sintetizó la votación en dos palabras "fue justa".
"La gente vio una propuesta superadora y distinta. El pueblo supo elegir; se veía que estaban aislados, porque no podía ser que no se hayan concretado obras ni servicios básicos", analizó. Según el jefe municipal, el electorado consideró que, quienes gobiernan, deben brindar respuestas al pueblo. "El resultado no pasa por si hay reelección o no", aseguró.
En la misma línea, el senador Sergio Mansilla evaluó que el oficialismo catamarqueño sufrió las consecuencias de no trabajar en coordinación con la Nación. "La gente votó por un proyecto que consideran beneficioso para su provincia", observó.
Recambios periódicos
La diputada Stella Maris Córdoba celebró pero formuló advertencias. Opinó que los catamarqueños avalaron al Gobierno nacional, pero que también enviaron un mensaje contra la reelección indefinida. "La gente quiere alternancias en el poder. Escuché los reportajes en Catamarca, y muchos decían que ahora podrán hablar, discutir y expresarse. Sin recambios periódicos, hay asfixia", manifestó.
"A la vez, la gente reconoció quiénes son los referentes del proyecto nacional, iniciado a partir de 2003", concluyó.






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