El dirigente del Frente Renovador afirmó que la ciudad sigue funcionando normalmente luego de la decisión de Ramiro Villalba de echar a tres funcionarios. “A lo mejor le hizo un favor a Valerio que va a ser candidato a intendente de Monte Hermoso”, sostuvo.
El dirigente del Frente Renovador Dámaso Larraburu hizo un análisis de los hechos que se sucedieron desde que el concejal Ramiro Villalba se hizo cargo de la intendencia, y en particular por la decisión de echar a tres funcionarios.
En primer término, Dámaso Larraburu opinó en Radio Altos que en Bahía Blanca no hay crisis institucional. “Veo a la ciudad funcionando normalmente. La gente no habla de crisis institucional. No lo veo el descalabro institucional”, enfatizó.
En tanto, opinó que a lo mejor los cambios no son tan malos, e hizo hincapié en Rubén Valerio. Recordó que el ex secretario de Obras Públicas lleva más de seis años en la administración comunal y que está cansado de la exposición.
Además, confirmó que será candidato a intendente de Monte Hermoso.
“A lo mejor le hizo un favor Villalba y Valerio no tiene ganas de volver”, remarcó.
Sobre si se comunicó con Gustavo Bevilacqua y Cristian Breitenstein, aclaró que no dialogó ni con el jefe comunal bahiense ni con el ministro provincial. En contrapartida, dijo que recibió un llamado ayer al mediodía del presidente del Concejo Deliberante, Santiago Mandolesi Burgos, quien le expresó que no estaba de acuerdo con el accionar de Villalba.
“Espero que esto no pase a mayores y se encarrile por la normalidad institucional. No lo veníamos venir, creí que iba a primar la cordura”, agregó.
Por último, admitió que el lunes a la noche se cruzó con el secretario de Gobierno Fabián Lliteras quien le había adelantado la decisión del intendente interino.






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