De esa cifra, 10 mil conexiones ilegales se ubican en Comodoro Rivadavia. Además, hay 7 mil carenciados que reciben un subsidio para tener el servicio. Esto origina a las entidades pérdidas de hasta 14 millones de pesos por año.
Presidieron las deliberaciones llevadas a cabo en el salón de la Cooperativa 16 de Octubre, el gerente, Osvaldo Schanz; el vicepresidente y anfitrión, Omar Aleuy; y el secretario Carlos Coustet respectivamente, con la participación de representantes de las principales cooperativas de la provincia y de localidades como Rada Tilly, Río Mayo y Paso de Indios.
Schanz dijo que se trata de buscar soluciones al problema crítico que tienen las cooperativas y los servicios públicos de Chubut, relacionados con un fuerte desfinanciamiento, producto consideran las entidades prestadoras de servicios de un atraso tarifario, que deriva en un déficit operativo, y un endeudamiento con la AFIP y con la mayorista de energía.
En la reunión se incluyó el pedido de Luz y Fuerza de abrir las paritarias en el curso de marzo, y se trabajará en el tema para dar una respuesta al sindicato, sin que se haya adelantado una postura al respecto.
Carenciados y colgados
En otro orden el gerente de la FECHCOOP remarcó que uno de los problemas que les preocupa es la cantidad de gente carenciada a la que subsidian, y los colgados del servicio de electricidad que en la provincia estiman son alrededor de 15.000, de los cuales 10.000 hay en barrios y asentamientos de Comodoro Rivadavia. “Esta situación nos produce pérdidas muy significativas”, afirmó el directivo para acotar que paradójicamente la mayorista del mercado de la energía (CAMMESA), por ejemplo a la cooperativa de Comodoro la multa mensualmente con 300 mil pesos por tener usuarios colgados y “es una injusticia porque no es un problema de las cooperativas que haya carenciados o colgados a la energía”.
El régimen de carenciados, explicó Schanz, comenzó en el año 2001 y está destinado a todo aquel que no puede pagar la luz, que en la actualidad oscila los 7.000 en toda la provincia, por el que ese régimen le paga a las cooperativas 18 pesos por familia a las que se les provee de agua, luz y cloacas, cuando el costo para las prestadoras es de 300 pesos por usuario. Por este subsidio, las cooperativas pierden entre 12 y 14 millones de pesos, subrayó el gerente de la Federación y manifestó molesto que “nosotros no podemos hacer subsidiaridad, porque es un rol del Estado, y no podemos tomar plata de nuestros usuarios para subsidiar a otros”.
Por su parte, Coustet sostuvo que lo primero que se debe hacerse es controlar desde las cooperativas, y en cuanto al pedido al Gobierno Provincial señaló que sólo le solicitaron gestión a nivel nacional, para que los ayuden a salir de la crisis, sin condonar deudas ni subsidios.

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