En el asalto de las fuerzas especiales murieron los dos secuestradores; el magistrado, que investigaba la muerte de un joven a manos de la policía, resultó herido y luego murió
Fueron seis horas de tensión que terminaron de la peor manera en Turquía. Un grupo de extrema izquierda ilegalizado tomó como rehén al fiscal Mehmet Selim en el Palacio de Justicia de Estambul y lo exhibió encañonado a todo el país. Después de infructuosas negociaciones, las fuerzas especiales entraron en acción y abatieron a los dos secuestradores, pero en la operación el fiscal resultó gravemente herido y murió horas después en el hospital.
El fiscal, que recibió varios disparos de bala, fue sometido a una operación quirúrgica de forma urgente, pero los médicos no pudieron hacer nada para salvar su vida.
"El fiscal Mehmet Selim Kiraz estaba muy gravemente herido cuando llegó [al hospital]. Lo perdimos pese a todos nuestros esfuerzos", dijeron los médicos en una declaración emitida por la televisión pública. Según los médicos, el magistrado recibió varios balazos en la cabeza y en el pecho. "Ya no respiraba y su corazón no latía cuando llegó al hospital", señalaron los médicos.
El jefe de policía de Estambul, Selami Altinok, dijo que la policía trató de negociar con los secuestradores durante seis horas antes de que la situación terminara de forma violenta.
En medio de la enorme controversia que se desató por el resultado dramático de la acción relámpago, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de viaje oficial a Rumania, felicitó a la policía por la operación. El primer ministro, Ahmet Davutoglu, también defendió la actuación de las fuerzas especiales. "Llamo a la unidad nacional", enfatizó el premier.
Según la policía turca, el secuestro del fiscal fue perpetrado por el grupo marxista clandestino Partido/Frente Revolucionario de Liberación del Pueblo (DHKP-C). No está claro cómo los milicianos del DHKP-C -un grupo responsable de un ataque suicida en 2013 contra la embajada estadounidense en Ankara- pudieron entrar armados en el Palacio de Justicia. Es posible que el masivo corte eléctrico que afectó ayer a toda Turquía y causó parálisis en Ankara y en Estambul los pueda haber ayudado.
El magistrado investigaba las circunstancias de la muerte de Berkin Elvan el 11 de marzo de 2014 tras pasar 269 días en coma como consecuencia del disparo de una granada de gas lacrimógeno lanzada por la policía en Estambul durante una manifestación antigubernamental celebrada en junio de 2013. Berkin, de 14 años, había salido ese día de casa para comprar pan, según el relato de su familia.
El grupo izquierdista pedía que hubiera una confesión pública de los oficiales responsables. El grupo también exigía que los policías fueran juzgados por "tribunales del pueblo" y que se suspendieran los procesos o investigaciones contra personas que participaron en manifestaciones donde se denunció la muerte del joven.
Hace unas semanas fue identificado el agente que le disparó a Elvan, pero por ahora no fue incriminado.
Un portal de noticias próximo al grupo izquierdista indicó que los integrantes de la organización tomaron como rehén al fiscal al mediodía y dieron a las autoridades tres horas para cumplir cinco demandas, entre ellas, que se responsabilice a la policía por la muerte del joven. El sitio web mostraba la foto de uno de los secuestradores mientras apuntaba con un arma al fiscal. Los terroristas habían decorado la pared del fondo del despacho con carteles propagandísticos de su grupo político. El fiscal adjunto Orhan Kapici confirmó que el incidente estaba relacionado con la investigación de Kiraz en la muerte del joven.
El gobierno turco, Estados Unidos y la Unión Europea consideran al DHKP-C una organización terrorista. El grupo, que perpetró varias acciones armadas en los años 90, había publicado una declaración en su sitio web en la que amenazaba con matar al fiscal si no cumplía sus exigencias.

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