El director General de Inspección de Río Grande, José Díaz, reveló que desde el 1° de enero hasta el 30 de noviembre, hubo un total de 744 secuestros de vehículos solamente por alcoholemias positivas detectadas en los conductores. “En el mes de noviembre hubo un total de 88 vehículos secuestrados por esta misma causa”, acotó el funcionario municipal.
En este mismo sentido precisó que “en total se secuestraron 34 vehículos, 17 por falta de documentación entre los que hay que incluir 9 que se negaron a hacerse el test de alcohol en sangre, además de uno porque su conductor estaba inhabilitado para guiar vehículos”.
El funcionario municipal, asimismo, resaltó el acompañamiento en estos operativos de la Policía provincial y de la Dirección Provincial de Transporte.
Como todos los fines de semana, también desde la Subsecretaría de Gestión Ciudadana se reitera a los vecinos la solicitud de que “si van a conducir un vehículo no tomen bebidas alcohólicas porque esto reduce mucho la capacidad de reacción y no sólo pone en peligro la integridad física de quien maneja un vehículo y los que van con él, sino también a terceros automovilistas y transeúntes”.
Asimismo recomiendan “tener siempre todos los papeles en regla, deben circular con la licencia, tarjeta verde, seguro al día y su comprobante; si el vehículo tiene más de tres años, debe tener una revisión técnica obligatoria (RTO) al día”.
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