Un análisis financiero de "Management & Fit Consultora" atribuye a conflictos locales como la crisis del Banco Central el empeoramiento que sufre el sector, que había logrado evolucionar favorablemente durante 2009.
El informe indica que "los primeros meses de 2009 se vieron influenciados negativamente por los coletazos de la crisis internacional. Las dudas sobre la posible recuperación y su robustez ejercieron una presión a la baja en los principales indicadores financieros, tanto a nivel local como global. El índice bursátil argentino (Merval) retrocedió 17,5% entre enero y marzo, mientras que los índices brasileros (Bovespa) y estadounidense (S&P 500) cayeron 10% y 25% respectivamente".
Añade que "a partir del segundo trimestre de 2009, con la consolidación de la recuperación y datos no tan negativos respecto a la economía estadounidense, las bolsas de comercio mejoraron su performance".
En este sentido, el texto reconoce que "el desempeño del mercado bursátil local fue superior a otros: el Merval se incrementó 146% entre marzo y diciembre frente a aumentos de 89% y 59% de los índices Bovespa y S&P 500 respectivamente".
Riesgo país
Más adelante el texto considera que las mismas causas que influyeron sobre el mercado bursátil lo hicieron respecto del los indicadores de riesgo país. Al respecto precisan que tomando el EMBI (Emerging Market Bond Index) elaborado por JP Morgan "pudo observarse el aumento y posterior caída del mismo, con una estabilización hacia fines de 2009".
También explica que "el EMBI+, que muestra el riesgo de los países emergentes, se mantuvo relativamente estable en el período de mayor turbulencia financiera del 2009, para luego caer a un nivel cercano a 1".
Cabe recordar que el EMBI muestra el "spread" o diferencial de tasas de interés que debería pagar la deuda de un país frente a la tasa que pagaría la deuda de Estados Unidos, considerada como "deuda sin riesgo". Asimismo el informe aclara que indicadores alternativos al EMBI brindaron resultados similares.
Según la consultora, el comportamiento del riesgo país de Brasil mostró una evolución similar, aunque como era de esperarse, el indicador posee un nivel más alto. Al contrario del resto de los emergentes y de los países de la región, el riesgo país de Argentina (mayor al regional) se mostró más renuente a la baja.
En este sentido el informe considera que "el panorama político (en particular, las elecciones legislativas) y conflictos económicos e institucionales sin resolución (como la inflación y estadísticas del Indec, por ejemplo) llevaron al riesgo país a niveles cercanos a los 2.000 puntos básicos, mostrando una gradual caída y estabilización a partir del segundo trimestre de 2009".
En particular para el caso de Argentina, la evolución bursátil y del riesgo país entre mediados de diciembre y los primeros días del año se se vio influenciado por cuestiones económicas e institucionales, como el conflicto por las reservas del BCRA, la remoción de su presidente y el futuro del canje de la deuda.
Reservas y compra de dólares
Otro aspecto que analiza el informe es la evolución de las reservas del BCRA. Al respecto señala que la política aplicada en ese rubro se vio influenciada por la crisis internacional, ante la cual el BCRA "se concentró en lograr una devaluación gradual para luego dar paso a una 'flotación administrada'".
Por otra parte, el informe explica que "a pesar de que 2009 comenzó con una disminución en el crecimiento de las reservas, entre enero y fines de julio las reservas internacionales cayeron sólo un 1%".
"Con la mejora del panorama económico y financiero -continúa-, el BCRA retomó su política de acumulación durante el segundo semestre, terminando el 2009 con un nivel de reservas de 48.000 millones de dólares".
En este contexto, el informe hizo un análisis particular de la actividad de compra y venta diaria de divisas realizada por el BCRA, por considerar que la misma permite "analizar de forma un tanto indirecta y simplificada la política cambiaria oficial".
Sobre esta última precisa que "tuvo como uno de sus principales objetivos mantener el tipo de cambio nominal en niveles 'competitivos', sin excesivas fluctuaciones". Precisa que "las compras acumuladas de divisas de los primeros meses de 2009 tendieron a devaluar la moneda de forma acelerada con fines de estimular la economía local" en tanto que entre abril y octubre el Banco se abocó a "administrar" el tipo de cambio mediante la operatoria en el mercado de divisas.
"En la práctica -reflexiona el texto- esto equivalió a vender divisas para lograr una devaluación gradual y constante del dólar, evitando que movimientos especulativos del mercado lograran desviar el tipo de cambio a niveles no deseados".
Así las cosas, hacia el cuarto trimestre del 2009, el precio del dólar se mantuvo relativamente estable -en torno a los $3,8/USD) y el BCRA pudo revertir la tendencia en la compra-venta de divisas acumulada, lo que permitió recuperar y aumentar el nivel de reservas internacionales y generar cierta estabilidad en el mercado cambiario que, a diferencia del resto del sistema financiero, no se vio demasiado alterado por los conflictos de principios de 2010".
Comentá la nota