El Gobierno aumentaría el corte de las naftas al 12% en 2015, lo que permitiría reducir las importaciones y así generaría un ahorro en dólares al fisco
Allí, los combustibles aparecen como centrales para intentar revertir ese cuadro complejo. Es que la importación empieza a ser significativa y hay pocas probabilidades de quebrar la tendencia en el corto plazo, salvo por un sector que apareció con fuerza en los últimos años y que tiene en la región amplia expansión: el bioetanol.
Es que la incorporación del alcohol en las naftas permite estirar el rendimiento sin alterar el funcionamiento de los motores, ahorrando de ese modo dólares al país.
Ese fue el punto neurálgico del seminario “Rol del bioetanol en la matriz energética”, organizado por Prospectiva 2020 y Global Business Development Network LLC (GDBN). En el encuentro, que contó con la presencia de empresarios del rubro, productores cañeros y maiceros, y funcionarios del Gobierno nacional, sorprendió la presencia en el panel de apertura del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación y ex ministro de Agricultura, Julián Domínguez, que no estaba contemplado en el programa. El primer ministro del campo del kirchnerismo destacó el importante rol del sector, al que consideró “orgullo nacional”.
Lo cierto es que mientras en 2013 la tasa de corte efectiva ronda el 6,1%, para el año próximo podría llegar al 9,8% y en 2015, al 12%. Para el 2016, en tanto, la proyección otorga un corte del 15%.
El fuerte crecimiento no tiene otra explicación que las inversiones que comenzarán a dar sus frutos. A la planta de Bio4, que fue la primera en entregar etanol de maíz, se suman las fábricas de Promaíz en Alejandro Roca; la de ACA Bio, en Villa María; la de Diaser, en San Luis; Vicentín, en Avellaneda, Santa Fe; Bioterai, en Quimili, Santiago del Estero; y Proyecto Indagro, en Las Lajitas, Salta. Todas éstas, a base de maíz. A esto se suman las nueve plantas que utilizan caña como materia prima y que están instaladas en Tucumán, Salta y Jujuy.
Entre todas las que ya están en marcha (3 a base de maíz y las 9 de caña), la producción nacional cerrará este año con un despacho de 484 mil metros cúbicos. Pero para 2014, la estimación es alcanzar al menos los 785 mil metros cúbicos. Esa cifra permitiría alcanzar un corte del 10%, tal como está permitido en la legislación vigente aunque sin cubrirla todavía.
Sin embargo, los industriales del sector, en base a las inversiones en marcha y las proyecciones del mercado de combustibles, están reclamando que la normativa amplíe ese porcentaje para los próximos años. El pedido es que en 2015 se otorgue un cupo del 12% y para el 2016, del 14%.
Por eso fue importante la presencia en el seminario de Domínguez y de funcionarios de la Secretaría de Energía y del Ministerio de Planificación Federal, así como también de YPF. Las negociaciones para alcanzar una ampliación del corte tocará intereses, por ejemplo, de petroleras y automotrices.
Javier de Urquiza, ex secretario de Agricultura de la Nación y actual director de Promoción del Ministerio de Planificación Federal, remarcó que “el Bioetanol es generador de cadenas de integración entre productores e industriales, además genera valor agregado, aumenta la oferta de naftas y le ahorra divisas al país porque sustituye importaciones”.
Al mismo tiempo, Manuel Herrero Rosas, de la Secretaría de Energía, confirmó que el objetivo de su área es el aumento del corte hasta llegar al 12% en 2015, por ello adelantó que durante el próximo año las automotrices asociadas a Adefa realizarán ensayos en sus vehículos con el 12% de bioetanol en el combustible.
Las diferentes exposiciones fueron destacando la importancia del sector, especialmente en lo referido a la diversificación de la matriz energética, el cuidado del medio ambiente y el ahorro de divisas para el país vía la sustitución de importaciones.
En total hay 21 plantas de bioetanol en producción o por comenzar a operar en los próximos meses en el país que suponen una inversión superior a los 1.500 millones de dólares, de acuerdo a lo explicitado por los empresarios en el seminario.
Junto con esto, se remarcó también que “otorga un fuerte aporte al desarrollo regional, reflejado en la generación de empleo en las localidades en las que se instalan”, explicó el presidente de Bio4, Manuel Ron, que analizó el impacto social de la industria del bioetanol.
El riocuartense destacó además la actual relación entre la superficie destinada a soja y maíz. “Hoy estamos prácticamente 5 a 1 en la Pampa Húmeda”, indicó, haciendo hincapié en la sustentabilidad de la producción y los suelos.
La industria fomenta el cultivo de maíz, clave para la rotación y la conservación de los lotes. “También podemos imaginar el aporte al desarrollo ganadero con la producción de burlanda como un derivado de la industria de etanol. Esa materia prima puede ser incorporada hasta en un 40% en las raciones vacunas. La burlanda de las cinco plantas de etanol a base de maíz permitiría alimentar a 400 mil cabezas”, graficó Ron.
Lo cierto es que con el reclamo y el guiño recibido por parte de las autoridades para que la industria se expanda y aumente el nivel de corte en naftas, la potencialidad del sector se amplía. Un sector de fuerte presencia en la región por la preponderancia del maíz.


Comentá la nota