"Estoy orgulloso y satisfecho por el trabajo que hizo el personal de este Concejo Deliberante. Gracias a esa tarea, responsabilidad y planificación, hoy, en Río Gallegos, tenemos uno de los mejores y pocos edificios estatales que cumple con las normas que estipula la Secretaría de Trabajo de esta provincia", aseguró el presidente del Honorable Concejo Deliberante, Pablo Grasso.
"Con el resultado de esta inspección, estamos demostrando a la sociedad y a aquellos personajes agoreros que, desde esta institución legislativa hemos y trabajamos con seriedad, que hacemos normas, sin embargo, también las cumplimos. A este nuevo edificio lo queremos exponer como modelo y demostrar que, si hay planificación, ganas y decisión, la realidad de Río Gallegos también puede cambiar".
En este contexto, el edil remarcó que el reacondicionamiento que hicieron en las nuevas instalaciones del concejo deliberante, si bien fue a "pulmón", se realizaron dentro de las pautas establecidas por las normas de seguridad e higiene. "Es decir, nos estamos ocupando por el cambio, por lo nuevo; en donde el personal trabaje cómodo, a gusto, en definitiva; que el funcionamiento, la calidad y atención a los vecinos en este nuevo concejo sea moneda corriente".
"Muchos -adivinos pesimistas- dijeron que el edificio que hoy ocupamos tenía fallas estructurales, falta de sanitarios, problemas de calefacción, mampostería e iluminación, a las claras está, que se equivocaron. Respecto a lo que nos falta y que nos ha observado la Secretaría de Trabajo, a la brevedad cumpliremos con ello", lanzó Grasso.
Finalmente, el edil una vez más agradeció al personal del concejo por su colaboración y dedicación permanente, como así también a los que "nos donaron" material para acondicionar y refaccionar el edificio. Y agregó: "Continuaremos mejorando estas instalaciones, porque nuestro fin, es que esta institución sea un amplio lugar cívico, dotado de diversas áreas, apropiado y beneficioso para cada vecino de esta ciudad".

Comentá la nota