Secheep ajusta detalles del plan para atender entre 450 y 460 megavatios de demanda

Los veranos de los últimos años en el Chaco no fueron precisamente un paraíso. Es que la provincia, uno de los territorios donde se registran las más elevadas temperaturas del país en época estival, hizo crisis en su sistema energético desbordado, desgastado, obsoleto e incapaz de abastecer una demanda de crecimiento sostenido cercano al 16 por ciento anual. Para este verano 2011-12 se prevé un nuevo récord en el consumo:
entre 450 y 460 megavatios en el pico de demanda, contra los 424 megavatios máximos registrados en la temporada anterior. En ese contexto, el renacimiento del sistema energético fue posible con una inversión fundamental como el electroducto NEA-NOA y otras varias medidas estratégicas para mejorar la oferta. Ahora el desafío apunta a la calidad del servicio en media y baja tensión, es decir, que cada hogar disponga de la tensión suficiente para satisfacer los requerimientos familiares.

Sin embargo, dada la magnitud de las obras previstas y el proceso hasta su finalización, nada garantiza que los cortes de luz por elevado consumo en verano no sigan ocurriendo. Es más, pueden producirse ya que las principales falencias hoy están en la generación de energía en media y baja tensión. Con esa visión, el gobierno provincial a través de la estatal Secheep y del Ministerio de Infraestructura, diseñó un plan sustentado en la obra que se inaugurará hoy: el electroducto NEA-NOA, con la estación transformadora de 500 kv ubicada en Presidencia Roque Sáenz Peña, un lugar central que permitirá llegar a todo el interior con energía de calidad. Hay más. Porque la Nación otorgó a la provincia 95 megavatios de generación eléctrica para el interior (95 millones de dólares) y otros 30 megavatios que constituyen una “generación de contingencia”, que estará operativa en casos de fallas u otros problemas en el sistema. En tanto, tres transformadores de 100 megavatios cada uno para repotenciar estaciones de Resistencia y Sáenz Peña. 460 megavatios en el próximo verano En la provincia, la máxima demanda energética registrada alcanzó los 424 megavatios en el verano pasado. Y para este verano las previsiones rondan los 450 a 460 megavatios de consumo. “Estamos diseñando una empresa que en el verano 2015-16 sea capaz de atender una demanda de un gigavatio (mil megavatios). El doble de la potencia actual”, trazó ante NORTE el ministro de Infraestructura, Omar Judis. De esta manera, junto al subsecretario de Energía Walter Ramírez, Judis repasó la estrategia para componer una oferta que acompañe la expansión de la demanda. “Hoy, Secheep tiene capacidad de transformación en alta tensión de 760 megavatios. Pero los inconvenientes se presentan a la hora de la distribución en media y baja tensión. Para esa capacidad es necesario diseñar un programa de 300 megavatios cada dos años para conformar la oferta necesaria en alta tensión”, explicó. “Es necesario que avancemos mucho más”, reconoció el ministro, aunque valoró las inversiones para fortalecer la oferta y acotó: “Hemos llegado a la última instancia de tener mal servicio. Ya no teníamos ni qué ofrecer. Ahora tenemos oferta y estamos avanzando con inversiones en estaciones transformadoras y repotenciación de centros de distribución”. Una de las últimas inversiones fue volcada en tres transformadores de 100 megavatios cada uno: uno destinado a la estación sur de Resistencia (en Soberanía Nacional), otro para la ubicada en ruta 11 y 16, y el último para Sáenz Peña. “Significa una mega inversión que nos ayudará no solo a tener oferta, sino además a generar un esquema de transformación para decir que nos ponemos delante de la demanda”, aseguró Judis. Crecimiento acelerado La demanda eléctrica crece a tasas más aceleradas que la población. Así, se registran incrementos del 12 al 14 por ciento anual acumulativo. La razón: una progresiva adopción de la tecnología vinculada con el confort. “Esos son problemas buenos por resolver”, resaltó el titular de Infraestructura. Por eso consideró que la provincia debe prepararse para abastecer la demanda más allá de 2015, con el doble de la potencia energética actual. “Hay que pensar que el nivel de inversión para el actual nivel de demanda no es el que tenía la empresa hace cinco años”, contrastó. Restricciones versus calidad En otro punto, Judis recordó que las deficiencias de oferta del servicio (como las que hubo hasta el verano de 2009) se producían por falta de capacidad del sistema. Es decir, se debían apagar las “salidas” para poder ayudar al servicio. En cambio hoy, con toda la red ofertada, pueden producirse cortes de energía pero no por esa causa, sino por deficiencias en la calidad. La calidad es la llegada de la energía a cada usuario domiciliario a través de la red de distribución en baja tensión. “Estamos trabajando para mejorar la calidad, para lo que hay que lograr que la energía en alta tensión llegue a cada domicilio. Para eso tenemos que hacer centros de distribución”, precisó el funcionario. Así, reveló que en la estrategia para mejorar la calidad se incluye el emplazamiento de 120 subestaciones de baja tensión para que la energía llegue a cada hogar. “Esto significa que el próximo verano tendremos mejores índices de calidad que el anterior”, reafirmó. Preparación ante contingencias Al margen de la estrategia para volver más eficiente la llegada de la energía a cada domicilio, la provincia fortalecerá su esquema de previsiones. Así, recibió de la Nación 95 megavatios de generación eléctrica para el interior (95 millones de dólares). Más otros 30 megavatios que constituyen una “generación de contingencia”. “Nunca ninguna de las provincias del NEA tuvo la posibilidad de disponer de 30 megavatios (que son 30 camiones con motores y estaciones transformadoras) por si existiera una emergencia”, resaltó Judis. Así, explicó que esta disponibilidad servirá para atender cualquier emergencia en el interior por caída de líneas o salida de servicio. “Estos 30 megavatios son una reserva fría de emergencia. Estamos hablando de una inversión de casi 30 millones de dólares”, definió. Ese esquema, junto con un transformador adicional para Puerto Bastiani y el funcionamiento de la estación transformadora de Formosa del electroducto, permitió “pasar el verano” anterior sin sobresaltos por oferta. “Con este esquema pudimos predecir que en el verano pasado no habría cortes de energía rotativos. Los cortes que hubo no fueron por restricciones del servicio sino por calidad del servicio”, aclaró el ministro. Maniobrabilidad: un sistema arcaico En cuanto a la maniobrabilidad, uno de los condicionantes del sistema energético, Judis admitió que Secheep utiliza métodos casi “arcaicos”, con lo cual es vital la incorporación de mayor tecnología para determinar fallas y aislar el sistema. “Podemos detectar que entra en falla un aislador porque lo detectamos a la salida, pero en el medio no sabemos qué pasa. Entonces sale la cuadrilla de recorrida, con reflectores, y va mirando. Cuando encuentra y se ve la falla, retrocede hasta un seccionador hasta resolver el inconveniente. Es como buscar una aguja en un pajar”, relató el funcionario. De esta manera describió la metodología utilizada por la empresa provincial, la misma desde hace décadas, y rescató las inversiones en tecnología para lograr una mejor maniobrabilidad. El inicio es la capital chaqueña, donde se están instalando seccionadores remotos. “Además de informar por dónde pasó y por dónde no pasó la falla, ya no hay necesidad de andar buscando”, explicó. En ese contexto, reconoció que la inversión necesaria para lograr una maniobrabilidad adecuada del sistema capitalino asciende hoy a unos 120 millones de pesos. Estabilidad y confiabilidad La estación transformadora de 500 kv de Sáenz Peña, una de las tres que tiene el Electroducto NEA-NOA, otorgará estabilidad a todo el sistema y, ante todo, brindará al interior del Chaco posibilidades con obras que debe realizar el gobierno de tener oferta eléctrica confiable. Esta interconexión NEA-NOA vincula las estaciones Bastiani y Sáenz Peña, en el Chaco, con Monte Quemado en Santiago del Estero, Cobos en Salta y Sanjuancito en Jujuy. Entre sus múltiples prestaciones, el anillado permite detectar y aislar una falla, y alimentar el sistema por otra vía. Cuenta con un complejo sistema de protección que permite predecir grandes apagones y las cargas liberadas para atender la demanda en caso de emergencia. “En realidad es un sistema de alta sofisticación y no debería producirse ningún apagón, excepto que sea por algún sabotaje”, aclaró el ministro. “Con la distribución desde Sáenz Peña podemos llegar a cualquier punto de la provincia. Por eso el electroducto permite al interior generar oferta energética y, en consecuencia, concretar la expansión de las actividades industriales”, concluyó.

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