El pampeano Sebastián Vivona dejó ayer el hospital Británico y continuará su recuperación en su casa de Tigre, publicó el diario Clarín. El gerente de la firma Kosiuko, uno de los cuatro sobrevivientes del accidente del avión caído frente a las costas de Carmelo, tiene una herida abierta y será atendido en su casa.
Según Federico Bonomi, propietario del avión accidentado y dueño de la marca Kosiuko, Vivona no recibió un alta médica, sino que, al tener una herida abierta y por eso correr riesgo de contraer una infección intrahospitalaria, los médicos que lo atienden decidieron que lo mejor era que continuara los tratamientos de rehabilitación en su casa.
El hombre, de 43 años, fue trasladado en la tarde de ayer en ambulancia hasta la localidad de Tigre, donde vive. Ahora, en tratamiento ambulatorio deberá seguir la rehabilitación, sobre todo de una muñeca y una pierna, tras haber tenido que ser operado el viernes por dos fracturas.
En tanto, Paula Buery (39), continuaba ayer internada en el Sanatorio de los Arcos, contó Bonomi.
Según se supo en su momento de fuentes médicas, Ignacio Javier Llosa, otro de los sobrevivientes, deberá recorrer un largo período de recuperación. Mientras que Santiago Villamil, el cuarto sobreviviente, se recupera de fracturas en un antebrazo y en la pierna derecha, además de moretones varios y cortes en la cara.
Por otra parte, hoy declaró ante la Justicia uruguaya la madre de Leandro Larriera, el piloto de la aeronave, fallecido en el accidente.
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