El gobernador remacó que "las peleas entre los dirigentes, no le mejoran ni la seguridad; ni le solucionan los problemas de su vida cotidiana" a la gente
“Yo aprendí que las peleas entre los dirigentes no le mejoran ni la seguridad a la gente; ni le solucionan los problemas de su vida cotidiana”, aseguró hoy el Gobernador, para evitar críticas directas a sus detractores K que lo acusan de “tibio” en la defensa de las banderas que levanta el gobierno nacional.
En declaraciones formuladas esta tarde en Capital Federal, el gobernador aclaró que “cuanto más responsabilidad uno tiene, más hay que tener prudencia”. “Ese es mi pensamiento”, dijo.
“Yo no voy a perder mi actitud de persona respetuosa; educada, esperando que el respeto sea un camino de ida y vuelta”, aseguró el Gobernador, en un claro –aunque implícito- mensaje a sus detractores kirchneristas.
En ese sentido, aclaró que “cuando muchas veces uno ve algunas situaciones o actitudes, yo quiero colaborar de esa manera para hacer crecer la democracia: mejorando la convivencia”.
“Creo que eso es lo que la gente espera de mí, por eso me renovó la confianza y esa es mi guía sobre lo que debo hacer: cuando hay heridas, no profundizarlas, suturarlas”, concluyó.

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