Con la promesa lanzada para avanzar en la presentación de un proyecto de Ley que –a decir de Néstor Kirchner- venga a saldar una deuda histórica de la administración Nacional reformulando la Coparticipación Federal, la Provincia dejó ver hoy su posición acerca de otra Ley, no menos interesante en términos de su financiamiento: la Reforma de la Ley que alumbró el impuesto al cheque, originalmente excepcional que terminó consolidándose crónica dentro del sistema fiscal argentino.
Tema excluyente junto a la continuidad –parece que asegurada- de Marcó del Pont al frente del Banco Central en la Caja de resonancia por excelencia de la Política Nacional en la que se transformó, esta semana, el Senado; el debate en torno a la modificación del polémico Impuesto al Cheque que pergeñó la oposición apuntándole a la Caja del Gobierno que, interpretan, reparte en función de sus alineamientos, se demoró hasta la próxima semana. Pero llegará, se sabe, y sin más sobresaltos que la posibilidad –cierta- de un veto presidencial.
En las últimas horas, la Provincia de Buenos Aires finalmente oficializó su posición, "en contra" de la medida que anunció la oposición.
Paradójico en función de las críticas que llueven siempre en sentido contrario denostando "las formas" del Gobierno nacional, la posición bonaerense en torno a la modificación del Impuesto al cheque encuentra, también, sustento en "la forma" en la que la oposición avanzó en ese sentido: "No respetaron ninguna posición, ni consultaron al Gobierno provincial acerca de cómo habrá de ejecutarse una reforma en ese sentido que, por lo demás, requiere, inexorable, de la adhesión de las provincias para hacerla operativa una vez sancionada por el Congreso Nacional", explicó una alta fuente provincial.
"(La oposición) salteó nuestra posición, es decir, nos ignoró y decidió, unilateralmente, imponer cambios en la distribución del impuesto al cheque sin preguntársenos qué opinábamos al respecto", le dijo a INFOCIELO una alta fuente oficial.
La posición bonaerense tiene su lógica, y encuentra explicación en la teoría de la frazada corta: Si el Gobierno Nacional ve resentido su financiamiento como consecuencia de la re-distribución de ese impuesto que impulsa la oposición, recurrirá, necesitado, a retener otro tipo de recursos que, se sabe, por estas horas fluyen a las provincias con formatos varios, como planes sociales o planes de obras.
Hay una posibilidad más complicada aún para las endebles finanzas provinciales de algunos distritos, como la Provincia de Buenos Aires: la posibilidad de que el Estado Nacional no pueda cumplir los compromisos de asistencia financiera, como los que postergan vencimientos a las Provincias, atendiendo su delicada situación fiscal. Se sabe, algunos distritos, logran patear vencimientos de deuda que mantienen con la Nación en función de los acuerdos, que podrían ahora verse seriamente comprometidos.
Frente a esa posibilidad, más el anuncio de Néstor Kirchner de avanzar en la reformulación de una nueva Ley de Coparticipación Federal que atendería una cuestión de desfinanciamiento bonaerense, la Provincia ancló su posición, firme, en contra de la modificación "inconsulta" del impuesto al Cheque, y abiertamente a favor de rediscutir la Ley madre de la redistribución impositiva nacional: "Negociar una nueva Ley de Coparticipación Federal, además de atender la posición ‘de todos los sectores’, garantiza el flujo de fondos", dijeron en calle 6 a INFOCIELO.
"Es contradictoria la postura de la oposición que mientras le pone obstáculos en la rueda al Gobierno nacional, tratando de impedir que pague la deuda con sus Reservas, lo que le permitiría un mejor acceso al mercado internacional no sólo al país, sino también a las Provincias, por otro lado lo ‘desfinancia’" aseguró una alta fuente bonaerense, sentando posición ante lo que –se descarta- complicará, por alineamiento, a Buenos Aires como a ningún otro distrito, que verá incrementado el ingreso de recursos en el caso de que la oposición logre aprobar cambios en el Impuesto al cheque.

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