Scioli colgado de la sotana y lejos de los delantales blancos

 Scioli colgado de la sotana y lejos de los delantales blancos
Destina cinco pesos a la ración de comedores escolares. Tiene a los pacientes de los hospitales subnutridos. Sin escrúpulos se subió a la ola Francisco (90 % de aceptación mundial) y desairó a los maestros en un marco de zona militarizada, es la mejor pintura del Museo.
Scioli en campaña se despegó de cómo los bonaerenses, sufren la peor la tasa de asesinatos en la historia de la Provincia, luego de 27 años de gobierno del P.J. Repartió entre la justicia, las drogas y la portación de armas, las razones de miles homicidios, que han llegado al límite del descontrol.

Las siguientes citas (para ubicarnos en el contexto real) corresponden al mensaje del obispo de Mar del Plata en su mensaje de cuaresma, dado a conocer la semana anterior:

“El obispo Antonio Marino enfatizó sobre los grandes contrastes que se presentan en nuestra diócesis, de “altos niveles de confort” con la “periferia de indigentes. Remarcando que las palabras del papa Francisco parecen escritas para nuestra situación, monseñor Marino, describió y denunció, “vivimos en una sociedad de contrastes. Quien recorre nuestra diócesis, y en particular la ciudad de Mar del Plata, puede quedar fascinado por la belleza de sus paisajes, los tesoros de su arte y de su historia, los altos niveles de confort. Pero al mismo tiempo, queda impresionado por sus periferias de indigentes, y las inhumanas condiciones de pobreza en los márgenes olvidados de esos mismos lugares. Tenemos altos niveles de desempleo y zonas sin agua potable”.

Ayer, Scioli blindó de efectivos policiales de calle e infantería, varias manzanas alrededor del Museo del Mar, donde celebró el año de Pontificado de Francisco. Ignoró a maestras que pacíficamente con sus pancartas, hacían oír su voz frente a los escudos de la policía, que en esta ocasión se pusieron del otro lado del mostrador de una protesta salarial. Esa era la misma policía que abandonó su lugar de trabajo, dando lugar a saqueos y falta de protección ciudadana.

Así es como Scioli tiene a la policía, a los maestros, a los médicos de los hospitales públicos, las rutas, al IOMA, al IPS, al Banco de la Provincia, el estado de las Unidades Penales, al puerto de Mar del Plata, a los Casinos, ferrocarriles, a toda la Provincia de Buenos Aires, etc. para no incursionar en un tedioso listado. Ejerce una presión impositiva como nunca se recuerda en el ámbito del territorio. Todo en nombre del proyecto Nacional y Popular, que retorna al mejor estilo Domingo Felipe Cavallo, pero que está decidido a dejarlo afuera y ungirlo como el heredero.

Trasformó al banco de la Provincia de Buenos Aires en una herramienta excluyente de su campaña destinando recursos nombrando familiares (Nicolás y Pepe Scioli entre otros), colocó a su esposa Karina Rabolini como presidenta de la Fundación del Banco de la Provincia contra los estatutos de dicha entidad. Designó a Gustavo Marangoni un vocero y RRPP como presidente de la entidad crediticia estatal.

Ayer en nuestra ciudad realizó dos actos de campaña, en el marco de la interna declarada en el oficialismo para ser la continuidad del modelo. No fueron actos de gestión de gobierno sino de proselitismo. Scioli debió entrar y retirarse del Museo de Arte Contemporáneo, rodeado de un operativo policial muy similar al que se despliega para un River – Boca, vallas, cascos, escudos frente a cartulinas escritas con fibrones. Fueron desplazados efectivos de localidades vecinas como Necochea, Balcarce, Miramar y Villa Gessell, que anoche volvían a sus ciudades al término del acto. Fue bochornoso. Es obsceno que en pleno ajuste económico que condena a trabajadores y jubilados, el gobernador transite la provincia disputando la interna del P.J.

No es la justicia, las drogas o las armas, el problema es él y su patético plan de prioridades que edificó un millonario museo en la capital de la desocupación, del crecimiento de los asentamientos, de los niveles de pobreza y la ciudad con 18 muertos en menos de tres meses de 2014. Esto es Scioli, es el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, tratando de retener un electorado que ya le sacó bolilla negra en su propio distrito, cumpliéndose con la máxima de que ningún gobernador bonaerense ha llegado al Sillón de Rivadavia. En este caso sería una excepción a la regla.

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