El gobernador criticó las recetas que buscan enfriar la economía para bajar los precios.
“Para bajar la fiebre, no podemos matar al enfermo”, dijo Schiaretti ayer en la oficialización del anuncio del lanzamiento del segundo turno productivo de la planta de Fiat, en barrio Ferreyra, casi interrumpiendo al presidente de la compañía italiana, Cristiano Rattazzi, hombre de posiciones ortodoxas en cuestiones económicas, quien momentos antes se había manifestado “muy preocupado” por el alza de los precios.
Aunque reconoció la importancia de frenar la inflación, el gobernador pidió “no generar recesión”. “No estoy de acuerdo con los planteos ortodoxos y monetaristas que piden enfriar el crecimiento para contener la inflación”, insistió, y propuso: “Lo que necesitamos, es que haya más oferta de bienes”.
3.000 puestos de trabajo. En el marco del anuncio, Schiaretti dijo que la apertura del segundo turno en la planta de Fiat generará mil puestos de trabajo en forma directa y otros dos mil de manera indirecta, beneficiando al cordón autopartistas que rodea a la terminal.
En ese sentido, adelantó que la Provincia mejorará la provisión eléctrica de la planta con una nueva línea de energía que llegará directamente desde la nueva central que la Epec construyó el año pasado en la localidad de Pilar. Además, construirá un nuevo “rulo” vial en el acceso a la usina de Ferreyra, para aliviar el tránsito de camiones que circulan por la zona. “También –dijo el gober–, como Fiat piensa incorporar a mujeres, subsidiaremos con 550 pesos los puestos de trabajo femeninos”.
Con el nuevo turno laboral, Fiat producirá a partir de marzo 650 nuevos autos por día. Actualmente en las líneas de montaje se ensamblan 400 vehículos diarios de los modelos Siena y Palio. Rattazzi adelantó también que en marzo de 2012 comenzará la fabricación de un nuevo modelo de alto volumen de producción: unas 100.000 unidades por año.


Comentá la nota