El gobernador sufrió ayer una pasajera descompostura, durante un acto oficial en el este cordobés.
El gobernador se descompuso apenas inició el discurso en la inauguración del Jardín de Infantes en la ciudad de Morteros.
Cuando se paró frente al micrófono para dar su discurso, el mandatario provincial dijo que no se sentía bien y que estaba mareado. Enseguida se tomó del atril, generando preocupación entre los presentes en la ceremonia.
Personal de Protocolo y otros funcionarios provinciales y municipales se acercaron de inmediato para asistirlo. Le pusieron un silla y le dieron un caramelo. Luego de 10 minutos, en los cuales fue asistido por un médico, con el público presente muy atento a lo que estaba sucediendo, el gobernador se repuso y terminó de inaugurar el jardín.
Una vez terminada la ceremonia, el mandatario provincial explicó los motivos de la descompostura: “Tengo tensión alta y estoy haciendo una dieta porque soy diabético. Las pastillas que estoy tomando y el trajín por todas las inauguraciones que estamos teniendo, me jugaron una mala pasada”, afirmó Schiaretti, ya con una sonrisa y más distendido, ante el alivio de todas las autoridades y el público que asistió al acto.
En los últimos días, el propio gobernador había admitido que se estaba sometiendo a una estricta dieta, ya que había aumentado 10 kilos de peso. Schiaretti cumplió ayer con toda la agenda, que incluyó un acto en el Orfeo.

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