El director de Tratamiento de Andalucía, Ceuta y Melilla de Urbaser, destaca el papel clave de la empresa y de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental en la gestión integral de los residuos y en la concienciación ciudadana para reducir su impacto ambiental.
Por: Julián Nieto.
La Costa del Sol genera cada vez más residuos. ¿Cómo afrontan este reto?
Es cierto que en 2025 se gestionaron más de 359.000 toneladas de residuos urbanos, un 3% más que el año anterior. Además, durante el primer cuatrimestre de 2026 el incremento sobre el mismo periodo de 2025 llega hasta el 8%. Pero este dato no solo refleja mayor generación, sino también una recogida más eficiente y una mayor concienciación ciudadana, que permite que más residuos entren en el circuito regulado. Nuestro reto es seguir mejorando el tratamiento para valorizar al máximo esos residuos y reducir su impacto ambiental. En Urbaser trabajamos con un propósito muy claro: poner a las personas en el centro y anticipar el futuro para responder a los retos medioambientales de cada día, lo que se traduce en avanzar hacia un modelo en el que podamos hacer de la circularidad una realidad.
¿Qué papel desempeña la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental en este modelo?
Es el eje vertebrador. La Mancomunidad impulsa infraestructuras modernas y una estrategia conjunta para los 11 municipios, lo que permite una gestión homogénea, eficiente y alineada con los objetivos europeos. Sin esa coordinación sería imposible alcanzar los niveles de tratamiento, reciclaje y control que tenemos hoy.
¿Y Urbaser?
Desde Urbaser aportamos la gestión técnica, la innovación y la mejora continua. Operamos instalaciones clave como el Complejo Ambiental Costa del Sol, el Centro Ambiental de Marbella (CAM), optimizando procesos, reduciendo emisiones y aplicando tecnología para recuperar materiales, sin olvidarnos de la gestión de la Recogida Selectiva de EELL y Cartón. Todo ello bajo ese mismo enfoque corporativo: anticiparnos a las necesidades ambientales y desarrollar soluciones que permitan avanzar en economía circular.
En 2025 se gestionaron en la Costa del Sol más de 359.000 toneladas de residuos urbanos, un 3% más que el año anterior.
Precisamente el CAM acaba de cumplir seis años con resultados destacados.
Así es. En 2025 gestionó más de 250.000 toneladas de residuos y aumentó un 27% el número de usuarios empresariales. Es un ejemplo claro de cómo facilitar infraestructuras adecuadas ayuda a que empresas y ciudadanos gestionen correctamente sus residuos, evitando vertidos y mejorando la sostenibilidad.
La concienciación ciudadana parece clave en todo este proceso.
R. Sin duda. Los datos muestran avances en recogida selectiva, especialmente en envases y papel-cartón. Pero aún queda camino por recorrer. La gestión de residuos no es solo una cuestión técnica; depende en gran medida del comportamiento de cada ciudadano. Precisamente por eso ponemos a las personas en el centro de todas nuestras actuaciones, porque sin su implicación no es posible consolidar el cambio hacia la circularidad.

Óscar Naranjo Vázquez / La Opinión
En ese sentido, han impulsado el Aula Ambiental. ¿Qué aporta esta iniciativa?
El Aula Ambiental es una herramienta fundamental. Permite conocer de forma directa y didáctica qué ocurre con los residuos desde que se depositan en el contenedor hasta su tratamiento final. Incluye recursos innovadores como realidad virtual y actividades interactivas, lo que facilita comprender la importancia del reciclaje y del papel de cada individuo dentro del sistema.
Han ampliado además el público al que se dirige.
Sí, hemos abierto las visitas a colectivos sociales, asociaciones, mayores o clubes deportivos. Creemos que la educación ambiental debe llegar a toda la sociedad. Solo así podemos generar una conciencia colectiva sólida y duradera.
El objetivo es reducir la generación de residuos, mejorar las tasas de reciclaje y seguir implicando a la ciudadanía.
¿Se están viendo resultados de estas acciones de sensibilización?
Sí. Cada vez más personas separan correctamente sus residuos y participan en el sistema. Además, más materiales llegan a instalaciones como el CAM, lo que demuestra que se gestionan de forma adecuada. Eso es clave para avanzar hacia un modelo en el que, como decimos en Urbaser, podamos hacer de la circularidad una realidad.
Por último, el aula debe de colaborar con las campañas de concienciación sobre el quinto contenedor (marrón) para la recogida selectiva de materia orgánica, el próximo reto que deben de afrontar los municipios que forman la Mancomunidad.
¿Cuál es el objetivo a medio plazo?
Reducir la generación de residuos, mejorar las tasas de reciclaje y seguir implicando a la ciudadanía. La Costa del Sol es un referente turístico y económico, y debe serlo también en sostenibilidad. La colaboración entre la Mancomunidad y Urbaser es la base para lograrlo.
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