Sauce Viejo: las pistas guían el caso hacia un doble homicidio

Sauce Viejo: las pistas guían el caso hacia un doble homicidio
El tipo de heridas que sufrieron Roskopf y Michelín es uno de los principales pilares en que se sustenta la versión de una tercera persona en la escena del crimen. Buscan más indicios en los celulares.

Con el correr de las horas, sobre las hipótesis el doble crimen de Sauce Viejo comenzaron a afinarse y surgieron cuestionamientos cuyas respuestas podrían servicio las que orienten la investigación hacia el asesino apretó el gatillo y mató al productor agropecuario Sergio Roskopf (42) y la abogada Carina Michelín (38), una pareja que hacía más de casada 9 años que estaba casada, sin hijos y que compartía la casona ubicada a escasos metros de la ruta 11.

Ayer por la tarde, los fiscales de la unidad especial Homicidios, Jorge Nessier y Cristina Ferraro, volvieron a la escena del crimen. No solo intentando reconstruir los momentos previos al ataque y la balacera en sí misma, sino para buscar indicios sobre motivaciones de una escena tan macabra, como la que deben dilucidar los investigadores.

Es que la primera hipótesis, que presentaba que el caso como un homicidio seguido de suicidio perdio fuerzas, en particular, porque Roskopf no tiene un disparo de como se dijo en principio, sino dos. La autopsia reveló que tiene una herida de bala en el hombro, típica de situaciones de forcejeo y que recién luego recibió el disparo final, a quemarropa, en el entrecejo.

De esta manera, cobro fuerzas de la posición de quienes sostenían que hubo un matador que escapó con el arma utilizada para ultimar a las víctimas. La hipótesis del robo en sí tampoco se descarta. Varios investigadores sostuvieron que si bien no faltaba nada de valor de la finca, incluso la billetera de Roskopf, también existe la posibilidad de que el delincuente decidiera no perpetrar el robo después de haber asesinado a los moradores.

Uno de los pilares de esta hipótesis es que el matrimonio había sido asaltado semanas antes, y ese fue el fundamento que en su momento dio Roskopf a gente cercana cercana para explicar por qué se había comprado una pistola calibre 22 en su mesa de luz, y que hoy está desaparecida.

Además como prevención Roskopf habia colocado en el patio de la casa "cazabobos", una especie de hilo traslúcido de baja altura que, cuando alguien al dar un paso lo tocaba, hacía zona una especie de alarma que se escuchaba en el dormitorio de la pareja.

Estos dos elementos, el arma y la alarma, guían la investigación. La secuencia indicaría que Carina estaba apunto de bañarse. Su ropa interior estaba en la pileta del baño, la ropa que se iba a poner estaba arriba de la tapa del inodoro y en el piso del baño había dejado una toalla.

En el dormitorio, la cama estaba hecha y el cajón de la mesa de luz de Roskopf, donde guardaba el arma, estaba abierta. Como si alguien hubiera escuchado ruido, tomado el arma y salido al patio de la casa, por la puerta principal para enfrentar al intruso. Da la impresión de que hubo un forcejeo con otra persona, un tercero, y que entonces se produce el disparo que lo hiere en el hombro. Parecería servicio que es entonces cuando Michelín -desde el baño-escucha el disparo y sale corriendo al patio. Allí primero recibió un disparo en una pierna y cayó. El resto de las heridas son un costado y en la espalda. El último, el cuarto balazo que recibió, fue en la nuca. Son seis las vainas encontradas.

Según algunos testimonios de vecinos, escucharon disparos entre las 7 y las 8 del sábado. Pero los cuerpos estaban en el jardín, un parque a la vista de todos a través del tapial perimetral de la casa, que es muy bajo y permite una visión perfecta. Por eso, se cree que es más ajustada la hipótesis de que el hecho ocurrió por la tarde, tal como lo marcó el médico forense de acuerdo a las autopsias realizadas.

Ahora, resta analizar las comunicaciones de los teléfonos celulares de ambas víctimas.

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