Responsables de los distintos rubros se mostraron conformes con la marcha de la temporada. Depende del clima el crecimiento o no de las ventas, pero todos admiten que entre viernes y domingos hay incentivos para seguir.
Jorge Riccillo, responsable del balneario "Perla Norte", aseguró : "Realmente el tiempo está colaborando y tenemos un 80% de ocupación aproximadamente. El fin de semana anterior perdimos un día, el domingo, pero este estuvimos a pleno. Igual nosotros afortunadamente trabajamos con mucha gente de Mar del Plata, docentes, profesionales o comerciantes que ya son clientes del balneario y ocupan sus carpas hasta Semana Santa. Tenemos que estar aggironados porque está creciendo mucho Santa Clara y la oferta es realmente amplia". Los precios indican que la carpa por día está en 150 pesos; mientras que el mes completo estuvo en el orden de los 3.100. Muchas familias optan por compartir el espacio con un pariente o vecino, pero este año los concesionarios tendrán más trabajo.
"Por como viene Semana Santa y el hecho de haber dos días de Carnaval, hace que tengamos que alargar la temporada hasta mediados de abril. Indudablemente el inicio de clases nos va a afectar, porque nos saca quince días de marzo, pero con fines de semana largos podemos compensar".
En el rubro gastronómico, el incremento de las ventas estuvo en el orden de un 20 %. Francisco Bermúdez, propietario de una conocida taberna desde hace 40 años, manifestó: "Realmente los fines de semana son los que nos ayudan y mucho. Entre los dos turnos estaremos en el orden de los mil y pico de cubiertos. Tenemos gente que viene todas las noches, desde hace años y que no cocina directamente en su estadía en la ciudad. Se calcula que cada comensal gasta unos 65 pesos en nuestro establecimiento e indudablemente las promociones de las tarjetas de débito y crédito hacen que valga la pena esperar un turno. Realmente se nota mucho que la gente no quiere andar con dinero encima y puede usa el débito".
En el local de esparcimiento más famoso de la Argentina, Sacoa, el desfilar de los turistas es prácticamente incesante desde que se abren las puertas a las 10, para cerrar a las 5 del día siguiente. Rodrigo Maidana, uno de los encargados del establecimiento, aclaró que "teníamos datos de cómo venía la hotelería y sabíamos que después de las fiestas esto iba a explotar. Nos visitan alrededor de 4.000 personas diariamente, los días feos un poco más. Los más solicitados son los que denominamos juegos de Parque, es decir el Cady Surf, los Simuladores o los autitos Chocadores. Ya desde el año pasado que tenemos también el Teatro XD, una experiencia de 8 butacas con efecto de viento y todo que anda muy bien. En verano cortamos los cumpleaños y la atención de contingentes, pero tenemos varias promociones nuestras y también en Claro, Arnet o Clarín que nos arriman muchos jóvenes con ganas de pasarla bien".
En un local dedicado a la venta de artesanías, con 15 años sobre calle Rivadavia, Amalia Godoy señaló: "Tenemos una amplia oferta. Cerámica, madera, vidrio, todo artesanal. Muchas cosas las hacemos nosotros, mi marido o mi cuñada por ejemplo, pero otras las adquirimos a distintos artesanos. La vedette es el mate, se vende realmente bien y no sólo el mate calabaza, sino de cualquier tipo. Hay coleccionistas que vienen anualmente a buscar cosas al local y no nos podemos quejar, estamos trabajando realmente bien. Comparar con otras temporadas es difícil, pero lo cierto es que a media tarde anda mucha gente por la calle y por nuestro local".
Muy cerquita de allí, Salomé, responsable de un comercio de ropa también se mostraba satisfecha con la marcha de las ventas: "Hace 7 años que estamos acá y realmente encontramos las cosas en un desorden total. Hoy está todo más controlado, ha bajado mucho el trabajo en negro y eso se nota. Si la ciudad mueve, los panaderos ganan y vienen a gastar al local, lo propio ocurre con otros rubros, estando bien quizás se dan el gusto que no se pueden dar en el invierno. Trabajamos mucho con los turistas porque nuestra marca no es cara, andará en unos 45 pesos de promedio cada prenda y además tenemos onda, esta es ropa para gente que se quiere sentir joven mentalmente. No vendemos de otra forma que no sea contado, pero aún así podemos decir que estamos por encima de lo que realizamos el año anterior", dijo la diseñadora.
Finalmente Marcela, de una casa de camperas, señaló que "dependemos mucho del día. Si está feo o hace frío hay más movimiento, sino eligen la playa y van postergando las compras. Hay muchos turistas que vienen a renovar sus camperas, porque les dieron resultado o por otras causas. Tenemos nuestra clientela fija y al menos en lo que es camperas y sueters no se notó un incremento de las ventas"
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