Sarkozy podría sufrir otro severo traspié electoral

Sarkozy podría sufrir otro severo traspié electoral
Apeló a los electores de extrema derecha; el socialismo, favorito para la segunda vuelta
PARIS.- Tras el golpe recibido en las urnas hace una semana y con la popularidad del presidente Nicolas Sarkozy en baja, el partido oficialista francés, Unión para un Movimiento Popular (UMP, derecha) podría sufrir hoy, en la segunda vuelta de las elecciones regionales, una nueva derrota.

Se espera que los comicios de hoy, al igual que los del domingo pasado, registren una tasa de abstención récord. Según una encuesta publicada ayer por el diario Le Parisien , el 55% de los franceses podría abstenerse en el ballottage, frente al 53,5% de la primera vuelta.

La encuesta estima que las listas de izquierda obtendrán el 56% de los votos, las de derecha el 36% y la extrema derecha del Frente Nacional (FN), de Jean-Marie Le Pen, el 7%.

Sarkozy buscó mantenerse al margen de los comicios, cuyo impacto incluso minimizó, al afirmar la semana pasada: "Elecciones regionales, consecuencias regionales".

Sin embargo, esta semana irrumpió en la escena electoral lanzando uno de los temas con los que en el pasado logró seducir al electorado: la cuestión de la inseguridad.

"La violencia debe retroceder en nuestro país y retrocederá", dijo el mandatario el jueves pasado en Dammarie-les-Lys, el departamento de Seine-et Marne donde el martes había sido asesinado por ETA el policía francés Jean-Serge Nérin.

Ese mismo día, el primer ministro, François Fillon, arengaba en un encuentro político contra la inseguridad y las agresiones contra policías.

Sarkozy y Fillon se dirigieron a los que ahora votaron al FN del ultraderechista Le Pen, cuyo partido resucitó con un 11,74% tras su desempeño del 6% en los comicios europeos de 2009.

Al comentar la estrategia oficialista, Le Pen dijo que los seguidores del FN "no son tan ingenuos como para caer en la trampa".

El buen resultado del FN se registró en particular en Alsacia que, junto con Córcega, son las dos únicas regiones gobernadas por los conservadores.

También la líder socialista Martine Aubry reaccionó al manotazo del UMP al resucitar el debate sobre la inseguridad. "El UMP quiere meter miedo a los franceses", dijo.

Las encuestas coinciden en dar la victoria a la izquierda en 19 de las 22 regiones metropolitanas, gracias a la alianza del Partido Socialista con Europa Ecología y el Frente de Izquierdas.

Por teléfono

Pero el empeño en captar a la ultraderecha no fue el único intento del partido del presidente francés por atenuar su derrota esta semana, y apostó también a movilizar a los abstencionistas, con llamadas telefónicas directamente a sus casas. La técnica, importada de Estados Unidos, es eficaz y poco costosa, explicó el diario Le Figaro .

"Buen día. Soy Thierry Mariani [cabeza de lista de la UMP]. Si quiere escuchar mi mensaje, apriete la tecla 1", dice el mensaje grabado, que sorprendió a millones de personas en la región Provence-Alpes-Côte d´Azur (sur de Francia).

En todos los mensajes, los candidatos recuerdan sus programas y lanzan un llamado a los electores para que vayan a las urnas.

Las elecciones determinan el control de los consejos regionales encargados de los asuntos locales. Sin embargo, las regiones francesas conquistan mayor poder a medida que el país se descentraliza. En reflejo de las bases, pueden ser un factor de movilización para los comicios presidenciales, en los que los socialistas buscan regresar al poder.

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