El presidente de Francia destacó ante líderes políticos, económicos y financieros reunidos en en Suiza la cohesión de la eurozona. Trichet dijo que hay problemas puntuales pero no crisis
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, salió ayer a hacer una enérgica defensa del euro y la cohesión de la Unión Monetaria (UM) frente a las dudas de los mercados y de algunos analistas de que los países periféricos vayan a ser capaces de solucionar sus problemas.
Les puedo garantizar que tanto la señora Merkel como yo nunca, ustedes me escuchan bien, nunca dejaremos caer al euro, dijo Sarkozy en una disertación del Foro Económico Mundial que se celebra en la ciudad suiza de Davos, en la que habló en su calidad de presidente del G-8 y del G-20 ante una audiencia de líderes políticos y económicos.
La cuestión del euro no es sólo una cuestión monetaria, no es sólo una cuestión económica. Es una cuestión de identidad. El mensaje sobre el euro es un mensaje muy simple: es tan importante, que estaremos cuando sea necesario para defenderlo, insistió Sarkozy.
La crisis de la deuda soberana europea fue el asunto que más atención acaparó ayer en Davos en los foros de debate y exposiciones.
El interrogante, en síntesis, fue si Europa sería capaz de salir del pozo y volver a crecer para competir con potencias emergentes, como China.
La declaración que más revuelo causó fue la del inversor y multimillonario George Soros, quien advirtió que la crisis de deuda europea podía derivar en la desintegración política de la UE (ver página 2 F&M).
Ante este escenario, los líderes políticos europeos presentes en Davos salieron a hacer una defensa cerrada. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, afirmó que no hay crisis en la moneda única, aunque reconoció que algunos países de la eurozona tienen problemas que hay que solucionar.
No hay crisis de la divisa europea. Eso es absolutamente obvio, dijo Trichet, al tiempo que consideró que el euro ha dado lo que se le pidió: estabilidad de precios a medio plazo.
El titular del BCE hizo hincapié en que no existe una contradicción entre el crecimiento económico y la reducción del déficit en la zona del euro y añadió que cuando tienes una moneda única, necesitas una unión económica muy fuerte con mecanismos de sanción.
Incluso, Trichet consideró que la Eurozona está en mejor forma, en términos de posición consolidada, que Estados Unidos o Japón, si bien hizo hincapié en que no es momento para la complacencia.
También expuso en el Foro de Davos Yorgos Papandreu, el primer ministro de Grecia, uno de los países que junto a Irlanda fue rescatado por la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Papandreu opinó que un Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (por sus siglas en inglés EFSF) más fuerte y flexible podría calmar los mercados financieros.
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