Ocurrió en el local ubicado en la esquina de las calles Santa Fe y Bolívar y fue descubierto ayer a la mañana. Con un soplete abrieron la caja fuerte. Los delincuentes sustrajeron dinero, una computadora, todos los psicofármacos y estupefacientes. El comercio quedó destrozado.
El hecho ocurrió en el local ubicado en la esquina de las calles Santa Fe y Bolívar, y fue descubierto ayer a la mañana cuando el propietario, junto con los empleados, llegaron al lugar para iniciar una nueva jornada laboral.
Don Julio Fridman dueño de la farmacia dijo estar arruinado. “No puedo creer lo que está pasando. Nosotros vivimos para trabajar y lo único que sabemos hacer es esto. Acá sorprende la magnitud del hecho, porque rompieron hasta las carpetas”, manifestó angustiado.
De acuerdo a la pesquisa, los ladrones violentaron la puerta de acceso y al parecer lograron desconectar la alarma. Revisaron cada oficina y causaron grandes destrozos. Además de llevarse algo de dinero y de algunos elementos de valor, robaron drogas tales como cocaína, morfina, codeína e ionina y todo el stock de psicofármacos: medicamentos con nombres comerciales tales como Rivotril, Alplax y Clonazepam.
“Estaba todo tirado. Algunas cajas las abrieron con soplete y llevaron todo lo que pudieron. Acá se prepara medicamentos y se llevaron drogas que son importantes y que estaban guardadas con estrictas normas de seguridad”, dijo una empleada en declaraciones radiales.
“Nos encontramos con el desastre, rompieron todo, nos sacaron la totalidad de los artículos de perfumería, medicamentos que son comercializables”, manifestó.
El doctor Gerardo Fridman, hijo del propietario de la Farmacia Corrientes, explicó que “fue impactante para mi padre, que entró a la mañana temprano y vio todo como estaba, y cómo sopletearon la caja fuerte, donde no tenemos valores, sólo drogas y estupefaciente con los que preparamos los jarabes para los pacientes terminales de cáncer”, contó.
“Realmente impacta porque uno lo que ve en las películas ahora lo vivimos acá en carne propia, con el temor que genera que uno entre a la farmacia y los delincuentes estén adentro. Ese es el temor más grande que uno tiene”, destacó en declaraciones a Radio Dos.
“Se llevaron bastantes medicamentos, sobre todo los psicotrópicos y estupefacientes, un poco de perfumería, una computadora, una impresora. Yo estoy haciendo un estudio clínico de diabetes tipo 2 y tenemos un equipo especial para hacer eso y se la llevaron algunas bijouteries. Pero mayor es el daño que hicieron rompiendo cosas”, describió.
“En psicofármacos se llevaron absolutamente todo, no dejaron ninguno, uno llegaría a pensar que existe un mercado negro y eso es alarmante”, afirmó.
“Hay fármacos de mucha salida que no llevaron, pero arrasaron con los psicotrópicos”, finalizó el doctor Fridman.
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