El Santamarina alerta ante la posibilidad de sufrir nuevos ataques

El Santamarina alerta ante la posibilidad de sufrir nuevos ataques
El policlínico de Monte Grande ayer vivió escenas de tensión desatadas por rumores, a los que dieron crédito autoridades y trabajadores, acerca de la posibilidad de sufrir nuevos ataques. Los médicos decidieron suspender sus actividades y sólo trabajó la Guardia. El director reconoció que "fue un día difícil" y que reforzó la guardia con seis gendarmes.

El policlínico Santamarina vivió ayer una jornada de tensión, alimentada por rumores que alertaban sobre la posibilidad de recibir nuevos ataques, como los del sábado último, cuando una patota destrozó el ingreso y la sala de espera. Tanto el director del centro asistencia, que reforzó la guardia con seis gendarmes, como los trabajadores, reconocieron que se trató de un día “muy difícil” y que la preocupación sobre la seguridad se mantiene.

De acuerdo a lo que pudo relevar Info Región, el centro asistencial atendió sólo a través de la guardia, mientras que el acceso principal permanecía cerrado y las actividades programadas parcialmente suspendidas.

Ante la consulta de Info Región, el director del hospital, Enrique Salevsky, explicó que “la situación es lamentable pero el hospital no puede estar cerrado”, y confirmó que aumentó la seguridad en el centro asistencial, que según él ahora cuenta con seis gendarmes, aunque no estaban visibles y se negó a revelar el lugar en que estaban apostados.

La preocupación sobre nuevos ataques se esparció rápidamente entre el personal del hospital, que acotó las tareas.

“Nosotros nos movemos con rumores de la gente de seguridad y de Gendarmería”, expresó a Info Región la secretaria de la CICOP local, Julia Cresta, que se encontraba de servicio y resaltó la constante situación de inseguridad a la que deben hacer frente.

La dirigente contó que la entidad gremial presentó ante la fiscalía una denuncia dando cuenta de los niveles de inseguridad en los que se desempeñan los trabajadores médicos y auxiliares del Santamarina.

Ayer en particular esa situación resultaba tangible en el ánimo del personal. El hecho de que todas las puertas del hospital se encuentren clausuradas, obligaba a los profesionales de la salud a entrar y salir por un único acceso: la guardia.

“Esta todo cerrado y la única vía de salida que tenemos es esa, lo que es peligroso ya sea por motivos como los anteriores (por los ataques) o por un incendio”, señaló.

Por su parte, el director del policlínico confirmó que el hospital se encontraba custodiado por Gendarmería y por personal policial.

“Hay seis efectivos de la Gendarmería aparte de los dos policías que normalmente forman parte del staff del hospital”, manifestó el directivo en una breve charla con Info Región.

Salevsky contó que desde los graves acontecimientos del sábado “no paso nada más, pero aún así es lamentable la situación”, y explicó que los funcionarios del hospital hacen el trabajo de los médicos, que por temor no quieren realizar.

“Han logrado atemorizar a los médicos”, admitió.

De todos modos, el Director enfatizó que “no se suspende la atención, porque la población sólo tiene este lugar para ser atendida”, en referencia al único hospital público del distrito.

“En un lugar donde nos dedicamos a asistir a la población la violencia no puede existir. Yo puedo entender que un familiar al que le tuve que decir que su hijo falleció por un accidente de moto tenga una crisis nerviosa, pero no que un grupo organizado ingrese en el hospital, que de ninguna manera puede permanecer cerrado”, apuntó Salevsky sobre los incidentes

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