Santa Ana: Los vecinos buscan evitar la asunción de Clos

Santa Ana: Los vecinos buscan evitar la asunción de Clos

El conflicto de poderes parece no tener fin en el municipio de Santa Ana, a once días de la supuesta renuncia del intendente Pablo Castro y la posible asunción del concejal Aníbal Clos. Desde entonces, el pueblo santanero se plantó frente a la Municipalidad para impedir el ingreso de Clos y la tensión crece cada día más, como consecuencia de la incertidumbre que viven los vecinos.

 

 

Por lo pronto, se supo que para mañana el Superior Tribunal de Justicia ya tendría preparada una resolución. Pero la confusión sigue en aumento, puesto que tanto Castro como Clos se adjudican la intendencia.

 

No obstante, hasta el momento, lo único que se pudo realizar en la localidad fue el pago a los empleados municipales, mediante un pedido de Castro para que se deposite el dinero en los cajeros automáticos.

 

Situación legal

De acuerdo a lo explicado por la asesora legal de la Municipalidad local, María Luisa Barnasthpol, el alcalde sigue siendo Castro y aún no se peritaron las documentaciones presentadas.

 

“Recibimos la resolución del juez Carlos Giménez, donde decía que Castro debía dejar en cuatro horas el edificio municipal y, de no hacerlo, procedería la fuerza pública. No hay siquiera una orden”, detalló.

 

Por el contrario, la ex jefa comunal y actual diputada provincial, Mabel Pezoa, aseguró que Aníbal Clos ya tiene a su cargo el puesto de intendente, pues “la justicia ha ratificado lo dicho por el Concejo Deliberante”.

 

“Clos no ingresó al predio municipal por una cuestión de que Castro salió y tiene que entregar el cargo, porque no se sabe qué hay ahí adentro. Hasta que no se garanticen cada una de las cosas que están adentro con el escribano, no se puede entrar”, especificó. A esto, el Concejo Deliberante todavía sigue acéfalo y el único edil que permanece en su cargo, responde a Pablo Castro.

 

Foráneos

Pezoa atribuye los actos vandálicos ocurridos en las últimas horas (la quema del Club de Abuelos, la Casa de la Mujer y una peluquería del Ips) a personas externas a la comunidad. Según lo que confió a El Territorio, “a la gente de acá yo los conozco y no son así. Son gente pacífica, y llama la atención que lo que se quiere quemar es la Municipalidad, porque si a vos te interesa tu pueblo, no vas a ir a quemar justo la Municipalidad”.

 

Asimismo, Barnasthpol, ratificó que efectivamente hay gente externa en estos momentos: “No está solo la gente de Pablo, hay gente de todos lados. Hay inclusive gente de afuera que está brindando su apoyo”, aunque todas las personas apostadas en el lugar aseguran ser vecinos de Santa Ana que reclaman el regreso de Castro. “Si no hay solución, el lunes comenzamos huelga de hambre, y si quiere asumir Clos vamos a quemar el edificio municipal”, amenazaron.

 

Pacificar al pueblo

La asesora legal municipal indicó que ahora “se le quiere hacer parecer a Castro como agitador, y se le pide que pacifique al pueblo”. No obstante, la quema de gomas frente a la Municipalidad deja entrever que lejos está la población de retroceder en la determinación de mantener la vigilia.

 

Lo cierto es que el pueblo santanero vive días agitados, luego de la resolución judicial que determinó el desalojo de Castro de la sede comunal, después de siete días de estar atrincherado.

 

Sobre los edificios incendiados, Pezoa opinó, “puede haber gente que piense distinto, pero de ahí al hecho de violencia estamos hablando de otra cosa. Hay gente a la que sólo le interesa el conflicto y sacar un poco de rédito de esto”, y agregó, “no respondemos porque lo que digamos, con esa gente exaltada, va a ser apagar el incendio con nafta”.

 

Quiebre 

Tiempo atrás, Pezoa y Castro pertenecieron a la misma línea política y compartieron, de cierta forma, el poder. Es que cuando la legisladora era intendente -de 2003 al 2013- el actual alcalde era el presidente del Cuerpo Deliberativo.

 

La relación se quebró cuando, en enero de 2014, un mes después que Pezoa asumiera como diputada y dejara la comuna de Santa Ana en manos del hoy destituido alcalde, Castro echó a unos 30 empleados municipales, que formaban parte del equipo “mabelista”.

 

Una de las versiones planteadas por los simpatizantes del dirigente es que habían sido separados varios colaboradores de Pezoa de la administración pública, entre ellos, sus hijas, y fue por eso que la legisladora se habría empeñado en sacar a Castro de la comuna.

 

El intendente, por su parte, había apuntado a que sólo quiso hacer las cosas bien. “No acepté la coima de la diputada. Ella quería un monto de plata, yo tenía que darle a ella, al grupo de Pezoa”, dijo.

 

Sin embargo, lejos de inmutarse, Pezoa redobló la apuesta y planteó que “es muy difícil de entender la situación. Porque si él tenía algo contra mí, tendría que haber ido a denunciar cuando era presidente del Concejo; si él también era presidente de la comisión investigadora que destituyó a José Luis Rodríguez”.

 

Además, apuntó: “ahí, para Castro, la justicia actuó bien, pero ahora la justicia está equivocada. Imaginate si Rodríguez hubiera hecho lo que él hizo, venir a romper todo. Hubiera sido una locura”.

 

Ese punto de quiebre fue entonces el fin de una alianza que finalmente desembocó en un conflicto de poderes que pareciera no tener fin. Pero, en el pueblo, la mayoría apunta como responsable intelectual de lo sucedido a Mabel Pezoa.

 

Crónica del conflicto

Todo comenzó el jueves 23 de abril, cuando dos ediles desplazaron al intendente Pablo Castro de su cargo en una sesión ordinaria del Concejo Deliberante, que duró seis minutos. Según Castro, la nota de renuncia leída en la sesión fue falsa, como así también su firma y el sello. En ese mismo acto, Aníbal Clos, presidente del Cuerpo Deliberativo, se autoproclamó titular del Ejecutivo, aunque apenas se concretó esa acción, se retiraron del recinto. Esa misma noche, Castro se atrincheró en la Municipalidad, para defender su puesto.

 

En principio, se presentó una denuncia ante el juez Carlos Giménez, titular del Juzgado de Instrucción 7. Pero ese magistrado se declaró incompetente y la causa recayó en el Superior Tribunal de Justicia.

 

A partir de ese momento, cientos de pobladores santaneros iniciaron una vigilia frente al edificio municipal, para acompañar al jefe comunal. Todos ellos, apuntando a Mabel Pezoa como autora intelectual de lo sucedido. A esto, los servicios públicos fueron paralizados, lo que afectó, sobre todo, la recolección de residuos.

 

Por orden del Juez Giménez, el jueves 30 de abril, Castro debió abandonar el edificio municipal, lo que generó disturbios en los vecinos que se mantenían frente al predio. Ello derivó en el incendio de gomas y la destrucción total del Club de Abuelos, la Casa de la Mujer y una peluquería del Ips.

 

Lo sucedido, día por día

• Jueves 23 de abril: sesión express de destitución de Castro y autopostulación de Clos.

• Jueves 23 al jueves 30 de abril: Castro se atrincheró en la Municipalidad para defender su cargo.

• Viernes 24 de abril: Paralización de todos los servicios públicos.

• Viernes 24 de abril: Presentación de una denuncia al Juzgado de Instrucción, a cargo del juez Carlos Giménez.

• Viernes 24 de abril: El juez Gimenez se declaró incompetente y el Superior Tribunal de Justicia se hizo cargo del caso.

• Lunes 27 de abril: Castro y Clos se reunieron con funcionarios del Gobierno provincial.

• Miércoles 29 de abril: Pedido de la asesora legal municipal para que se ponga en funcionamiento la comuna

• Jueves 30: Castro abandonó el edificio por orden del juez. 

• Jueves 30/ Viernes 1º de mayo: Incendiaron el Club de Abuelos, la Casa de la Mujer y una peluquería del Ips.

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