En Santa Fe, trasladarse y comer cuesta un 38% más y los servicios subieron 135%

En Santa Fe, trasladarse y comer cuesta un 38% más y los servicios subieron 135%

Recalculando. Son los aumentos anuales de los alimentos. Los servicios y la movilidad disparan los costos de vida y todavía no golpearon con plenitud a la sociedad santafesina.

Lo pueden llamar “reacomodamiento o sinceramiento de la economía”; otros hablan de un “ajuste brutal” o regreso al proceso de “hiperinflación”. El debate se esfuma a la hora de ir al supermercado o pagar los servicios. Los santafesinos ya han perdido los precios de referencia y es difícil distinguir productos “económicos” o “costosos”. Al igual que todos los argentinos, se acostumbró a vivir con aumentos.

A partir de un sondeo realizado por Diario UNO, y tomando como referencia relevamientos que realizan instituciones privadas, asociaciones o centros de estudio, se desprende que solo algunos de los productos básicos de la canasta alimentaria (ver cuadro) sufrieron una variación interanual cercana al 32 por ciento, aunque si se toman en cuenta todos los productos que la componen puede ascender al 38%. “Al super tengo que ir, tenemos que comer en casa”, dijo Susana, madre de 3 hijos. “Si te ponés a pensar mucho, terminas perdiendo. Tenés que seguir”, expresó sonriendo José, su esposo.

Igualmente, la suma no se acerca a otros servicios, como la luz o el gas, que tuvieron incrementos promedios cercanos al 135 por ciento. La lista no se detiene, ya que moverse en Santa Fe costará aproximadamente un 43 por ciento más (aún quedan servicios por definir sus tarifas).

Daniel y Viviana viven en el centro de Santa Fe, tienen tres hijos, una casa propia y un auto para trasladarse. Daniel preparó su calculadora y sumó: los chicos, la escuela, la ropa, las salidas; la luz, el gas, el agua, el combustible del auto, los impuestos y el supermercado. La suma llegó y arrojó como resultado un número mayor al que él pensaba. Daniel y Viviana necesitan juntar todos los meses 17 mil pesos para vivir dignamente. Un tema no menor, aclaró Daniel en diálogo con Diario UNO: “no pago alquiler”. 

El escenario es distinto y más complicado para Javier, ya que tiene que alquilar. Vive en un departamento ubicado sobre calle Obispo Gelabert. Javier paga 5.000 pesos de alquiler, a lo que tiene que sumarle las expensas y los impuestos. En total, debe pagar alrededor de 6.500 pesos. “Primero pago el alquiler y luego me trato de organizar con lo que me queda. Puedo llegar a fin de mes, pero no tengo familia”, dice. El costo del alquiler le limita la capacidad ahorrativa a Javier. “Después hay que ir al supermercado. Sí, todos los días con aumentos, pero hay que administrarse para llegar”.

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