Santa Fe: Por tercer mes consecutivo los quinteros perdieron sus siembras

El drama de los productores hortícolas encarece la mesa de los santafesinos. En fenómeno pluvial comprometió incluso los plantines para la provisión de invierno.
"Esto es desastroso". Guillermo Beckmann, presidente de la Sociedad de Quinteros, evaluó así la situación que vive el sector , tras el nuevo impacto de las precipitaciones de las últimas horas en la región.

"Esto es la culminación de un drama. Nos estábamos recuperando con unos días en los que pudimos trabajar las tierras para volver a sembrar; pero con estas lluvias ya son tres siembras las que perdimos desde diciembre y es muy difícil vivir todo este tiempo sin ingresos".

Beckmann detalló que "había mucha verdura en camino", como "acelga, lechuga, rúcula y achicoria", a lo que se suman parcelas destinadas a remolacha, que también quedaron bajo agua.

Las "plantineras" bajo techo para prever puerro y verdeo, de mayor consumo en invierno, también fueron afectadas. "Teníamos los almácigos listos porque estamos cerca del tiempo de siembra" para esos consumos invernales.

"Todo quedó atrapado por el agua" en Recreo, Monte Vera, Arroyo Aguiar. Incluso hacia el norte de Guadalupe, la fallas en el sistema de bombeo que suelen afectar a Guadalupe Oeste y Aristóbulo del Valle también comprometieron terrenos productivos.

"Venimos haciendo una economía de día a día. Los costos fijos hay que pagarlos; luz e impuestos siempre están, pero no tenemos ingresos", explicó el Beckmann.

Todo más caro

El fenómeno acumula un impacto económico negativo. Con su "verdura tapada por el agua", la ciudad y su zona están obligados a consumir lo que viene fundamentalmente de Mar del Plata y de Mendoza.

"Entonces, los santafesinos tienen que gastar más para alimentarse, y la plata que podría quedar en el circuito económico de la ciudad se va a productores de otras provincias y con los intermediarios", señaló el titular de los quinteros santafesinos.

La Sociedad de Quinteros reúne a unos 250 productores, la mayoría pequeños, que después de muchos años lograron, con la intermediación de Came y un programa del Inta, llegar a tener algunas respuestas del ministerio de Agricultura de la Nación.

Hace dos semanas estuvieron en la zona los funcionarios del gobierno nacional que administran ese programa. En su primera etapa, incluye un aporte para que cada productor tenga al menos una hectárea con media sombra y riego por goteo para evitar el impacto del sol y la eventualidad del granizo.

Beckmann estimó que con un trabajo adecuado en el terreno, los efectos de las fuertes lluvias también se atemperan sobre los vegetales con esas instalaciones.

"Logramos que nos presten atención después de 10 años de reclamos. Es cierto que hubo algunos subsidios, pero eran parches y no soluciones. Ahora hay que ver cómo volvemos a mirar para adelante. Es difícil con este estado de ánimo, porque hay mucha gente que no quiere seguir. Pero vamos a ver cómo hacemos", concluyó.

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