Diversos actores sociales, educativos y políticos repudiaron el asesinato de Mariano Ferreyra en plena protesta de trabajadores terciarizados que pedían ser reincorporados a la Línea Roca de trenes en Buenos Aires.Amsafé adhirió al paro nacional decretado por Ctera y CTA y por eso no hubo clases en toda la provincia. Lo mismo ocurrió en la UNL, ya que la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Litoral (Adul) se sumó al reclamo de Conadu Histórica.
En tanto, la Unión Docentes Argentinos (UDA) expresó su rechazo al crimen en un comunicado en el que aseveran que "el joven muerto, estaba ejerciendo un derecho establecido en nuestra Constitución Nacional, por lo tanto, la violencia desplegada que terminó con su vida, no tenía razón de ser. UDA exige a los organismos correspondientes, el total esclarecimiento de lo sucedido y el castigo para los responsables de este irracional acto de violencia".
Por su parte, la CGT Santa Fe, a través de su titular, Alberto Cejas, manifestó su tristeza e indignación "por tener que lamentar una vez más las prácticas aberrantes de estas patotas que se mueven con absoluta impunidad y manchan el accionar de todo el movimiento obrero". "Como CGT Santa Fe instamos a que se investigue profundamente este hecho para que se encuentre hasta el último responsable intelectual ya que quienes ejercemos la actividad sindical con responsabilidad no apañaremos ni tampoco miraremos hacia un costado ante hechos de esta índole que opacan el trabajo incesante que la mayoría de las entidades sindicales realizan", manifestó el diputado provincial.
Por último, Antonio Bonfatti, ministro de Gobierno y Reforma del Estado, aseguró que "es gravísimo el asesinato de ayer. Los diferendos no se pueden resolver a los tiros. Estamos volviendo a la época de las cavernas".
"No me sorprende, ni me preocupa el paro de Santa Fe. Los argentinos tenemos que recordar la historia y reflexionar", agregó el funcionario socialista.

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