El gobernador y el polémico intendente inauguraron la obra de estabilización de barrancas con una inversión de $17 millones. El mandatario llamó a "trabajar todos juntos, sin egoísmo, para devolver la esperanza a Santa Elena”.
La obra de estabilización de las barrancas apunta a terminar con los problemas de desmoronamiento que por años afectaron la zona norte de la ciudad.
Se realizaron trabajos de drenaje y de protección e impermeabilización en la zona expuesta a la intemperie y se rehabilitó una de las principales calles de la ciudad, Tomás de Rocamora, a la que se le mejoró la calzada y se le colocaron luminarias, acción que cobra relevancia por ubicarse allí el hospital público de la localidad, cuyo acceso fue mejorado.
Además, se construyeron veredas y sendas pensadas para darle al lugar una explotación turística y poder desarrollar allí actividades recreativas.
El financiamiento provino del Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional y el organismo responsable de llevar adelante la ejecución fue la Unidad Ejecutora Provincial (UEP).
Más adelante, Urribarri convocó a "trabajar todos juntos, sin egoísmo, para devolver la esperanza a Santa Elena y hacer que vuelva a ser lo que alguna vez fue. Los necesitamos a todos. Al que le guste o no mi cara y la de otros dirigentes, porque es la única manera de salir adelante y trabajar por los niños y los jóvenes que merecen un futuro mucho mejor que esté presente", agregó.

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