El titular de la FIAS, Raúl Castañón aseguró que Santa Cruz no es ajena a lo que ocurre en toda la región, que afronta un duro avance de la desertificación, impulsado por las sequías de los últimos años. El INTA Chubut estimó en nueve años los requeridos por los campos chubutenses, “y Santa Cruz está en esos años y más también” dijo el dirigente rural.
El dirigente rural estimó que “Santa Cruz no escapa al proceso de desertificación que se está dando en la región”, y planteó que “siempre que llueva, para recuperar los campos, vamos a estar en esa cantidad de años y más también”, y aclaró que “si vemos lo que ha ocurrido en la Zona Norte, que es la que tiene una desertificación más avanzada, si observamos los campos que se vaciaron de hacienda, con posterioridad de la erupción del Hudson en 1991 a la fecha, luego de 20 años, hay campos, que sin hacienda, no han acusado esa descarga y lejos de eso están muy parecidos o más deteriorados que cuando ocurrió lo del volcán”.
Así ejemplificó Castañón, toda vez que el ganado ovino, si no es bien manejado, es una de las causantes de la desertificación.
También señaló la superpoblación de guanaco que ocurre en algunos sectores de la provincia, que también “mantienen una presión de pastoreo y es una carga importante en el campo”.
“El proceso de desertificación está instalado, es complejo y no hay que ahorrar esfuerzo para evitarlo. Es difícil por ahí equilibrar la producción con el cuidado ambiental, pero hay que lograrlo, ya que el capital que tenemos, quienes criamos las ovejas, es la tierra, porque es el lugar para que se desarrollen, por lo que hay que cuidarlo”.
“Por lo que la responsabilidad del productor es esencial para evitar el avance de la desertificación, estando atento para hacer las descargas correspondientes en estas épocas de sequía, de tal manera de cuidar el principal capital que tiene, que es el campo y no la hacienda, como algunos piensan”.
Manejo acordado
“El problema nuestro es muy parecido al de Chubut, y requiere un cuidado muy importante con eso. Muchos productores están tomando los recaudos necesarios, pero las sequías de estos años han sido tan pronunciadas que nos han obligado a que las descargas sean cada vez mayores, y por ahí transforman la explotación en no rentable”.
Por eso, este tema es seguido con preocupación por la FIAS. Castañón aseguró que “esto ya lo venimos hablando hace tiempo con el INTA, el Consejo Agrario, con el gobierno provincial, de que particularmente para nuestra provincia y toda la Patagonia, se deben ir fijando políticas de manejo, donde se pueda hacer una explotación más intensiva, con asistencia de forraje y alimento balanceado, con mucha menos carga de hacienda y más sectorizada en algunos lugares del campo, en base al recurso del agua” sostuvo.
Reconoció el dirigente que quizás este tipo de propuesta no es ajustable a todas las producciones, pero “hay que intentar hacerlo para la gran mayoría y para todas aquellas que se puedan, porque esto reducirá las pérdidas, por lo que hay que destinar fondos y trabajo en eso”.
Castañón recordó que en la medida que otros recursos naturales vayan declinando, como el caso del petróleo, del gas, tenemos que hacer un aporte al medio ambiente para que la ganadería sea sostenible en el tiempo y si es bien manejado no tiene fin. Pero sí tiene un llamado importante y alerta en cuanto a lo ambiental, sobre todo en lo climático, algo que en estos tiempos se puede observar con gran magnitud”.
Ejemplo de eso es la sequía que se viene produciendo por cambio climático en el Departamento Güer Aike, el más productivo de la provincia, “algo que era impensado años atrás”.
Respecto del trabajo del INTA en esta materia, el presidente de FIAS destacó que “hay informes del INTA de la estación experimental de Gobernador Gregores, del año 1950, donde ya venía advirtiendo el inicio de la desertificación, que son perfectamente aplicables al día de hoy”, señaló.
Comentá la nota