Con banderas a media asta en señal de duelo, desde ayer los restos del cantautor Hugo Giménez Agüero son velados en el Complejo Cultural. El sepelio será hoy en el cementerio local.
El velorio del cantautor se realiza en el Complejo Cultural Santa Cruz, adonde el cuerpo fue traído ayer por la tarde por expreso pedido de su familia. El sepelio será hoy en el cementerio local.
Giménez Agüero, de 67 años, había nacido en la ciudad bonaerense de Balcarce y residía en Rawson, Chubut, pero adoptó como “patria chica” a Río Gallegos, a la que llegó en 1964 para hacer el servicio militar y donde inició su carrera artística.
Las banderas de Argentina y de Santa Cruz ondean desde ayer y hasta hoy a media asta en señal de duelo, decretado por el Gobierno provincial.
El popular cantante, quien en 1982 fue revelación en el Festival de Cosquín, editó 19 discos, seis de ellos con sello internacional.
Giménez Agüero había cantado el domingo en El Calafate, 300 kilómetros al oeste de Río Gallegos. Viajó luego a esta ciudad y se dirigía a Córdoba con regalos para la inauguración del Centro de Estudiantes Santacruceños en esa provincia cuando ocurrió el accidente, en el kilómetro 710 de la ruta nacional 3.
El cantante iba solo con su camioneta Chevy Tiggo y poco antes de llegar a Bahía Blanca chocó de frente con una Chevrolet S10 que guiaba Hernán Popko, de 33 años, quien quedó hospitalizado.
La camioneta de Giménez Agüero salió a la banquina, se incendió y sólo quedó la estructura metálica. La Policía dijo que murió en el acto.
Por decisión de su esposa, Perla, y sus hijos, la última morada del cantor será Río Gallegos, donde el concejal Antonio Águila propuso semanas atrás adoptar como himno de la ciudad el “Malambo Blanco”, uno de sus temas más conocidos, que describe poéticamente cómo se ve la capital santacruceña en una noche nevada.
La muerte de Giménez Agüero entristeció a Santa Cruz, cuyos paisajes, costumbres, historia y labores difundió con su canto.
“Se murió un amigo y nació una leyenda”, sintetizó ayer el gobernador Daniel Peralta, y consideró “una tragedia” la muerte del cantante, de quien fue compañero de trabajo en la comuna capitalina, hace décadas.
“Hugo tenía 11 años más que yo, él ya era un hombre, empezó a componer sus primeras canciones y juntos salíamos de la Municipalidad a las siete de la tarde, nos íbamos al Hotel Comercio a tomar un vermut y charlábamos mucho”, relató.
Los diarios locales dedicaron hoy sus portadas a la noticia del trágico fin del cantante y poeta, las radios y canales de televisión emitían sus temas y entrevistas, con comentarios de personalidades de todos los ámbitos, en especial sus colegas, que manifestaban pesar por la pérdida.
“Era un hombre de Santa Cruz y una referencia cultural muy importante”, que además “tuvo esa presencia humilde de quien no se la cree, sino que usa la valoración que se la dé para abrir puertas para que otros chicos puedan pasar con él”, lo describió la secretaria de Cultura, Beatriz Sica.
La muerte de Giménez Agüero enluta “a toda la Nación Argentina”, que perdió “a un cantautor consagrado, premiado y reconocido en toda Latinoamérica, cuya vida, dedicada a la música, nos representó como habitantes de la Patagonia”, dice el decreto provincial que estableció el duelo.
Hugo Jorge Giménez, que fue el quinto de ocho hermanos y adosó el Agüero como homenaje a su madre, Doña Lorenza, subrayó siempre su ferviente apego a la Patagonia adoptiva y por ello decía que era de Río Gallegos.
“Nacer en un lugar es un accidente, ser de un lugar es una decisión de amor”, afirmaba.
Las redes sociales reflejaban también el dolor por la muerte de Hugo Giménez Agüero. “Siempre estarás en cada paisaje, en cada estepa de nuestra querida Patagonia”, escribió Ezequiel en el blog “Patagonia, música y poesía”.

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