Santa Fe: La Cámpora y el Evita en guerra por una banca

La sucesión de la legisladora Silvia De Césaris, fallecida la semana pasada, generó una disputa entre las agrupaciones K. El Movimiento Evita quiere que se respete el cupo femenino e impulsa a Mariana Robustelli. La Cámpora quiere meter a Julio Roberto López, que también es resistido por el peronismo.
El fallecimiento de la diputada provincial Silvia De Césaris generó una fuerte disputa por su sucesión hacia dentro del justicialismo. Mientras que el Movimiento Evita reclaman el lugar para Mariana Robustelli alegando se respete el cupo femenino, desde el sector de María Eugenia Bielsa apoyan a Julio Roberto López, secretario de desarrollo social de Máximo Paz, ligado a La Cámpora.

Según Robustelli, una joven militante del Evita, en caso de asumir López “se estaría incumpliendo con la ley del cupo femenino no solo en la totalidad del cuerpo sino sobre la lista oficializada del Frente Santa Fe para Todos”.

Si bien el lugar le correspondería por orden a López, dirigentes del Evita sostienen que de 50 legisladores que integran la Cámara, con la muerte de De Césaris, quedarían 15 diputadas, por debajo del 33% que la ley contempla. Por lo tanto, apelarán para que el cupo femenino no se vea afectado.

Una situación similar se generó a partir de la renuncia de María Eugenia Bielsa en febrero pasado. En su reemplazo asumió José María Tessa. La diferencia, aclaran desde el Evita, es que ahora no solo no se estaría respetado el cupo femenino en la totalidad del cuerpo, sino en la representación de la lista Santa Fe para Todos.

Resistencia a La Cámpora

Julio Roberto López, el secretario de Desarrollo Social de Máximo Paz, que también aspira a reemplazar a De Césaris, hace tiempo viene afianzando su relación con La Cámpora, la agrupación de Máximo Kirchner que en Santa Fe lidera Marcos Cleri.

Alejado del intendente Iván Camats, López acercaba posiciones con La Cámpora y con María Eugenia Bielsa a quien también se la vio en varias oportunidades en las actividades organizadas por la agrupación de Máximo, antes de rechazar ser cabeza de lista del FPV.

En la Cámara de Diputados provincial, este es un dato clave. Ningún diputado peronista está dispuesto a bancar el ingreso de un camporista a la Legislatura.

Los legisladores todavía recuerdan el papelón que la agrupación hizo cuando envió militantes a cada una de las comisiones como si fuesen inspectores. El mismo Marcos Cleri, diputado nacional, se hizo presente en la comisión de Presupuesto y hasta habló mientras el resto de los diputados, propios y ajenos, se miraban de reojo queriendo entender la situación.

Tampoco cayó bien a los intendentes peronistas la “orden” de reservar el segundo lugar en la lista de concejales para La Cámpora. Ni los llamados de Abal Medina dieron frutos y la agrupación kirchnerista terminó presentándose por fuera del FPV en Rosario y Santa Fe.

Según pudo averiguar LPO, la imagen negativa de La Cámpora en Santa Fe podría jugarle en contra de López para suceder a De Césaris.

El antecedente de la pelea por el cupo

La decisión de preservar el cupo femenino por sobre el orden de las listas tiene un antecedente cercano en el Concejo Municipal de Rosario. En el 2011 gracias a la avalancha de votos que consiguió Del Sel, el PRO logró tres bancas.

Quienes encabezaban la lista eran Rodrigo López Molina, Alejandro Rosello y Sofía Alarcón. Pero Alarcón renunció su banca para darle el lugar a Marcelo Ayimen, su jefe político. Sin embargo, para respetar el cupo femenino, el Concejo decidió otorgarle el cargo a María Julia Bonifacio a pesar de ser la quinta en la lista.

Si bien la discusión se dio antes de la asunción de los concejales, desde el Movimiento Evita sostienen que debe tomarse como antecedente válido.

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