Un sanjuanino trasplantado alcanzó la cumbre del Penitentes

Un sanjuanino trasplantado alcanzó la cumbre del Penitentes
El sanjuanino Gustavo Escudero, quien recibió un trasplante hepático, cumplió ayer su misión de ascender al cerro Penitentes junto a otros deportistas de su condición, en el marco de una campaña del Incucai que busca dar un mensaje de solidaridad y esperanza.

Los cinco deportistas trasplantados de diferentes provincias alcanzaron la cumbre del cerro Penitentes de Mendoza (4.350 metros de altura), en una expedición destinada a promover la donación de órganos que contó con el auspicio del Ins­tituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), organismo dependiente del Ministerio de Salud de la Nación.

“Estamos orgullosos de haber podido alcanzar este objetivo para decirle a toda la sociedad que después de un trasplante se puede tener una mejor calidad de vida y practicar deportes de todo tipo”, dijeron los integrantes del grupo, que habían iniciado el ascenso el domingo pasado.

La expedición también tuvo como propósito difundir la realización de los XX Juegos Mundiales para Deportistas Trasplantados, que se llevarán a cabo en 2015 en Mar del Plata.

“Si bien no tenía experiencia previa en montañismo, la tengo en ciclismo y atletismo, ya que competí en dos mundiales para deportistas trasplantados”, expresó el sanjuanino Gustavo Escudero, de 48 años.

“Como entrenamiento para subir al cerro Penitentes, escalé el cerro Tres Marías de San Juan, de 1.500 metros y con un desnivel ideal para simular condiciones de montaña, además de salir a correr y andar en bicicleta. Mi objetivo como participante de esta expedición es dar el mensaje a la sociedad de que después de un trasplante se puede tener una mejor calidad de vida y practicar deportes ”, agregó.

El ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, aseguró que “este tipo de actividades permite demostrar la buena calidad de vida que pueden te­ner las personas trasplantadas, además de poner de relieve el enorme acto de solidaridad que es do­nar órganos. Y combina todo eso con el deporte y la importancia de superar la adversidad, que en este caso es el ascenso a una cumbre, en pos de un objetivo que amerite el esfuerzo”.

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