Franco Vargas de 22 años evoluciona favorablemente en el hospital Italiano. Hubo un intenso operativo para trasladar el órgano desde Neuquén y fue operado por el doctor Burgos, el mismo que trasplantó a Sandro.
ranco Vargas tiene 22 años. Trabaja en una fábrica de acero inolxidable en la provincia y junto a su esposa Julieta Romero (Yuli) son orgullosos padres de Pía, una hermosa bebé de un año. Pese a su juventud y su energía, le detectaron una cardiopatía viral que afectó su corazón gravemente. El pronóstico no era muy alentador y su única opción era recibir un trasplante. Cuando la esperanza parecía desfallecer, apareció la solidaridad y Franco pudo recibir el corazón que necesitaba para seguir viviendo. Hubo un intenso operativo donde la obra social Forjar Salud, que actuó con la premura del caso y poniendo todos sus servicios a disposición del joven. Hoy, Franco se recupera favorablemente y su historia refleja esperanza y amor a la vida.
La historia
Franco comenzó con un intenso dolor de piernas. Se agitaba. Le dolía el pecho, el estómago. Y le manifestaba sus dolencias a su esposa cada vez que la veía al arribar de su trabajo en la fábrica de acero inoxidable Argentinox.
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