En un fallo inédito a nivel mundial, la Justicia argentina la consideró "sujeto no humano" y concedió por primera vez un hábeas corpus a un animal en cautiverio. Así, sería trasladada a un santuario en Brasil.
Tras pasar 20 años encerrada en el zoológico de Palermo con el fin de entretener a los más chicos, Sandra, la orangutana de Sumatra, podrá recuperar su libertad. En un fallo inédito a nivel mundial, la Sala II de la Cámara de Casación Penal la declaró "sujeto no humano", concediéndole por primera vez a un animal en cautiverio un hábeas corpus, figura legal que se utiliza para casos de personas privadas ilegítimamente de su libertad.
"Por decisión de la Justicia, Sandra podrá ser trasladada a un santuario", indicó el abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez. Así, después de ser reconocida como persona jurídica, se abrió el camino para que la orangutana sea trasladada a un santuario brasilero donde podrá gozar de semilibertad.
El hábeas corpus, pedido en noviembre pasado por la Asociación de Funcionarios y Abogados por el Derecho de los Animales (Afada), había sido rechazado por la jueza penal de instrucción Mónica Berdión de Crudo, pero finalmente la Justicia porteña consideró que se trataba de un "confinamiento injustificado de un animal con probada capacidad cognitiva".
La resolución fue firmada por los jueces Alejandro Slokar, Angela Ledesma y Pedro David, integrantes del tribunal que semanas atrás le otorgó derechos laborales a los presos, y representa un precedente radical en la jurisprudencia argentina, que hasta ahora consideraba a los animales como cosas.
"Los orangutanes son animales solitarios y muy tranquilos, que sólo se juntan para aparearse o atender a sus crías. Desconocer la biología de la especie, alegando injustificadamente maltratos, estrés o depresión del animal, es incurrir en uno de los errores más comunes de los seres humanos que es humanizar cualquier conducta animal”, afirmó el jefe de Biología del Zoo, Adrián Sestelo, quien consideró la decisión como "una medida histórica".
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