Se veía venir una pena ejemplificadora y finalmente sucedió: la Comisión de Disciplina de la Unión de Rugby de Buenos Aires sancionó con 25 años de suspensión al jugador Ariel Krauss, del club Los Pinos, por aplicarle un golpe de puño al árbitro Diego Achával en un partido frente a Virreyes, disputado como local el pasado 13 de abril.
Increíble
El pasado 13 de abril, Los Pinos perdía como local frente a Virreyes en su cancha del barrio Los Tilos, en un partido válido por la segunda fecha de la zona B del Grupo IV.
Promediando el segundo tiempo, Virreyes vencía cómodamente por 24-6 cuando sucedió lo inesperado: tras una breve discusión por un fallo, Krauss le propinó un golpe de puño en la cara al juez del partido, Diego Achával, un abogado de 49 años que había ido al partido junto a su hijo, un niño que no vio lo ocurrido porque estaba jugando en otro sector del predio.
Según expresó el propio jugador luego del cotejo, le marcó al árbitro de mala manera que le estaban pegando a un compañero en el suelo. Cuando Achával se acercó, sorpresivamente Krauss lo golpeó en el rostro, por lo que el cotejo se suspendió de inmediato.
El juez quedó tendido en el suelo unos momentos y al cabo de unos minutos pudo reincorporarse, para luego retirarse a su domicilio por sus propios medios.
En el rugby, las sanciones para este tipo de casos son durísimas y ejemplificadoras: de 5 a 99 años de suspensión, por lo que se presumía que la pena a Krauss sería acorde a esta tendencia
Comentá la nota