La Cámara de Senadores aprobó ayer y convirtió en ley el proyecto de lucha contra el lavado de activos provenientes de ilícitos, que lo tipifica como delito autónomo, y permitirá que la Argentina no sea sancionada por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) en su próxima reunión en México el 20 de junio
La votación del Senado concluye el ciclo parlamentario de una ley reclamada por el Poder Ejecutivo ante la advertencia realizada por el organismo internacional de control de lavado de dinero.
La presidenta de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, Sonia Escudero, argumentó a favor de la aprobación, aunque dijo que le molestaba que “estemos siempre legislando con el apuro de términos que se vencen: la verdad es que el GAFI comenzó a pedir estos ajustes en 2004, ¿qué estuvimos haciendo desde entonces para tener que aprobar esas modificaciones contra reloj?”, preguntó.
Agregó que “en la última revisión, se determinó que la Argentina cumple parcialmente o incumple 46 de las 49 recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional” y que “los riesgos de una sanción podrían tener consecuencias serias para todo el sector productivo y financiero argentino”.
María Eugenia Estenssoro introdujo una alusión a Sergio Schoklender pues consideró una presunta operación de lavado de activo la compra de bienes realizada durante su gestión en la Fundación Madres de Plaza de Mayo.





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