Los sanatorios reclaman un aumento del 20% a las obras sociales

Las clínicas y sanatorios de la ciudad no podrán seguir brindando los servicios habituales si las obras sociales no incrementan los aranceles con los que cubren las prestaciones de salud.
   La situación es tal que la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de Rosario (Asclisan) realizó un reclamo institucional para que las prepagas y mutuales incrementen “al menos un 20 por ciento” los aranceles para el 1º de julio y un 10 por ciento más para diciembre.

   Se estima que un 65 por ciento de la población rosarina recibe asistencia médica en los efectores privados, y en la mayoría de los casos accede a través de una obra social o prepaga.

   El sistema funciona de tal manera que, al aumentar los sueldos de los trabajadores por medio de los acuerdos logrados en paritarias, se incrementan en forma directa los ingresos a las obras sociales.

   Sin embargo, estas últimas “no trasladaron el porcentaje acordado a los prestadores de salud ni a los médicos”, denunció el presidente de Asclisan, Eduardo Javkin. Asimismo, las prepagas elevaron un 19 por ciento las cuotas a sus afiliados a fines del año pasado, “sin que esto redunde en una mejor paga a los prestadores”, abundó.

En crisis. La disparada inflacionaria impactó fuertemente en el sistema de salud. Un estudio de costos realizado por la asociación demuestra el incremento que sufrieron las clínicas y sanatorios a la hora de prestar servicios (ver infografía). Recién en enero de este año recibieron un aumento del 19 por ciento, “pero corresponde al 2009”, aclaró Javkin.

   La dramática situación llevó a que médicos y sanatorios iniciaran, a través de la Asclisan, un reclamo de aumento de al menos un 20 por ciento.

   En la actualidad un médico cobra en promedio entre 32 y 37 pesos por atender a un paciente con obra social o prepaga, y se estima que los gremios lograron una suba salarial de entre el 23 y el 30 por ciento, lo que redundó directamente en las prestadoras sociales pero no en los profesionales de la salud ni en los sanatorios. “No podemos seguir manteniendo los mismos precios que el año pasado”, afirmó Javkin.

   Y lo mismo sucede con lo que cuesta una cama en un sanatorio, efectuar una radiografía, una internación en terapia intensiva o cualquier otra prestación que se tramita por obra social. “No recibieron ningún aumento de nada”, subrayó el directivo.

   Esta situación se agrava aún más si se tiene en cuenta que en esta época del año aumenta considerablemente la demanda. Además, el proceso inflacionario eleva todos los costos.

“Estamos requiriendo de los financiadores una actualización de los aranceles para compensar los mayores costos sufridos en este semestre último y para disponer, en tiempo y forma, de los recursos adicionales que se requerirán para atender los incrementos salariales convencionales”, concluyó el titular de la Asociación de Clínicas.

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