El sanatorio de la UOM cortó durante varias horas la atención a jubilados

El sanatorio de la UOM cortó durante varias horas la atención a jubilados

La medida comenzó a las 9:00 y se levantó a última hora de la tarde. El retraso en el pago de prestaciones por parte del PAMI forzó a las autoridades del sanatorio de la Unión Obrera Metalúrgica a suspender internaciones, cirugías programadas y consultorios externos. Sólo se atendieron urgencias y emergencias para afiliados de la obra social de jubilados y pensionados.

El sistema sanitario de nuestra ciudad atraviesa una situación muy delicada puesto que la mayor parte de la atención se concentra en dos instituciones: Hospital San

 Felipe y sanatorio de la UOM.

El escenario no colapsó aún merced a un delicado equilibrio que este lunes se rompió, luego que las autoridades del Sanatorio de la UOM resolvieran suspender la atención para los afiliados de PAMI en virtud del retraso en el pago por las prestaciones realizadas.

La medida comenzó a aplicarse a las 9:00 y se extendió hasta las últimas horas de la tarde luego de la promesa del PAMI de depositar el dinero.

Lo concreto es que durante buena parte del día se suspendieron las internaciones, cirugías programadas y atención en consultorios para los afiliados de la obra social de los jubilados y pensionados.

El propio Oscar Artola, una de las autoridades del sanatorio del gremio metalúrgico, convocó al grupo de jubilados autoconvocados para transmitirles el ramapano.

Según pudo saber EL NORTE, la UOM resolvió suspender momentáneamente la atención de jubilados como mecanismo para resguardar el funcionamiento general, en virtud de que la demora en la cancelación de prestaciones por parte de PAMI podría derivar en un escenario de desfinanciamiento para el resto de los servicios que presta el sanatorio.

“No es culpa de ellos. El problema es que PAMI no ha pagado aún”, le dijo ayer a este medio el referente de los Jubilados Autoconvocados, Salvador Capará.

 

Promesa de pago

Ante este panorama, Capará y otros jubilados pidieron una reunión con el titular de la agencia local de PAMI, José María Pellegrini.

Lo cierto es que a última hora de la tarde la UOM resolvió reanudar la atención a afiliados de PAMI ante la promesa de pago por parte de la institución.

El escenario desnudó la crítica situación que representa para el sistema de salud el mecanismo de pago de prestaciones, puesto que las clínicas y sanatorios no pueden funcionar en estos términos contractuales. En nuestra ciudad el panorama se vuelve crítico debido a la reducida oferta de prestadores.

Pero el problema no afecta sólo a los jubilados nicoleños sino que PAMI tiene grandes problemas para hacerle frente a las obligaciones que tiene con sus prestadores en varias provincias. En Mendoza, Misiones, Santa Fe, entre otras, el panorama es todavía más complejo.

Según denuncian algunos prestadores, en el mes de abril PAMI modificó el modelo de pago a prestadores reduciendo los montos por prácticas a tal punto que no permitirían cubrir los propios gastos que conllevan. Esto redunda en la disminución de la oferta de servicios así como en subprestaciones, implicando nuevas barreras en el acceso. Las modificaciones recientes se suman a otras que se vienen implementando, como la restricción en la cobertura de medicamentos y tratamientos.

 

Una meta peligrosa

En tren de reducir el gasto público para bajar el déficit fiscal, el Gobierno se mete en recortes de áreas sensibles. Así, terminó dando marcha atrás con la eliminación de unas 80 mil pensiones por discapacidad luego de denuncias de beneficiarios de todo el país. En paralelo y con sigilo, la orden de la Jefatura de Gabinete es achicar el rojo del PAMI, la obra social de 5 millones de jubilados que insume un presupuesto de $ 120 mil millones, más o menos toda la recaudación que generó el blanqueo de capitales. Y la meta es ambiciosa: llevar un déficit de $ 900 millones por mes en la actualidad a “lo más cercano a cero” hacia mediados del año que viene.

En la gestión de Sergio Casinotti, que reemplazó a Carlos Regazzoni a comienzos de año entre rumores de que le pedían más ajuste, aseguran que no habrá impactos en las prestaciones pero que serán clave dos negociaciones en curso: una con los laboratorios a los que les compran remedios por $ 35 mil millones al año, y otra con las clínicas y sanatorios, con las que ya se pasó de pagarles por prestación a hacerlo por usuario, mientras crecen las auditorias para que no empeore aún más la calidad de los servicios.

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