La salud de Putin, rodeada de versiones y misterio

La salud de Putin, rodeada de versiones y misterio
Se afirma que tiene dolores en la espalda y Que podría ser cáncer.
¿Qué es lo que está pasando con la columna del presidente Vladimir Putin? Esta es la pregunta que tiene intrigados a los rusos, mientras su líder no hace sino respetar la vieja tradición de negar los problemas de salud . Los altos funcionarios rusos prefieren desde hace mucho tiempo ocultar sus enfermedades, costumbre que puede convertir a dolencias aún menores en eventos mediáticos mundiales. La costumbre se remonta a la era soviética, por lo menos, cuando los observadores del Kremlin descubrían los cambios políticos prestando atención a qué anciano líder comunista estaba ausente de la tumba de Lenin cuando tenía lugar el desfile del Día del Trabajo. Los secretarios generales Yuri Andropov y Konstantin Chernenko estuvieron hospitalizados durante meses antes de que la población se enterara de su estado. Y el primer presidente que tuvo Rusia, Boris Yelstin, ocultó al mundo un infarto hasta después de ganar las elecciones de 1996.

Hoy, Vladimir Putin tiene problemas en la espalda y su rechazo a hacer comentarios al respecto alimenta muchas especulaciones. Las versiones van desde un cáncer de columna a la completa desaparición de la cola del presidente. “El interés en la espalda de Putin sólo puede compararse con el que existe por el trasero de Jennifer López”, escribió Olga Pershina en el sitio de San Petersburgo neva24.ru.

La enfermedad no parece mortal, pero sí sumamente molesta para Putin cuando camina o se sienta. El presidente canceló algunos eventos oficiales y dejó de viajar todos los días a su oficina del Kremlin desde su casa en el campo. El 3 de este mes, durante una visita a Estambul, hizo una mueca de dolor mientras se agachaba para sentarse en un sillón, lo que llevó al primer ministro turco Recep Erdogan a inclinarse para ayudarlo.

Voceros y simpatizantes aseguran que el problema en la columna es sólo una señal del estado atlético del presidente. “Le gusta la lucha libre”, habría dicho al respecto el presidente de Bielorrusia Aleksandr Lukashenko. “Estaba luchando. Levantó a un hombre para arrojarlo sobre su espalda y sufrió una distensión en la columna”, agregó.

El primer ministro Dimitri Medvedev, el jefe de gabinete Sergei Ivanov, y el secretario de Prensa de la Presidencia Dimitri Peskov se aferran a la versión deportiva desde septiembre, cuando Putin rengueó visiblemente durante una reunión cumbre en Vladivostok. Peskov destacó que a Putin, que es cinturón negro de judo, le gusta pelear con compañeros de contextura mucho más grande.

El diario MK, en una columna titulada “La espalda de Putin como sostén del poder” , se centraba en la importancia simbólica de la columna del presidente. “La viabilidad del sistema verticalista depende de la viabilidad del hombre que lo controla”, escribió el periodista Mijail Rostovsky. “Si él se debilita, tiembla todo el sistema”.

Comentá la nota