Salud necesita cuidados intensos

Salud necesita cuidados intensos

Las personas que trabajan en la salud pública son desde hace tiempo objeto de agresiones feroces.

 

Hospital público en la geografía cordobesa. Profesionales de la salud. Pacientes. Familiares y amigos de los enfermos. Dolor, respeto, esperanza, años atrás. Hoy, una mirada, una palabra, el silencio desencadena el caos.

Las personas que trabajan en la salud pública son desde hace tiempo objeto de agresiones feroces por parte de un número significativo y preocupante de quienes asisten a los centros asistenciales.

Desde robos y amenazas con armas hasta tiroteos entre familiares de heridos. Lo que requiere la continua presencia de personal policial, que debe ser desafectado de otras áreas.

La cara visible

 

El maltrato verbal es casi un hábito que no debe ser “normalizado”. El empleado de salud: a) es objeto de gritos e insultos por parte de un grupo humano al que debe asistir; b) tiene las responsabilidades que se generan en un ámbito, como el de la salud, que exige toma de decisiones importantes y que debieran ser adoptadas, al menos, en un clima de tranquilidad, y c) sufre una gran presión por la falta de medios adecuados para resolver los problemas.

 

En las prestaciones de servicios públicos de salud, se ve con claridad que la persona que brinda el servicio es quien se vincula de modo directo con quien es su beneficiario o receptor.

Eso significa que estos profesionales son la cara visible del sistema.

El paciente, en una situación que no sea de urgencia, obtiene un turno. Es probable que se encuentre con personal administrativo que puede resultar “víctima propiciatoria” del enfado.

Se olvida a quien agravia, que esa persona no maneja la distribución presupuestaria, ni designa al personal, ni fija las guardias, ni organiza las especialidades. Luego se enojará con la enfermera, el médico, el camillero, la mucama.

Y en este punto vale hacer una acotación. Córdoba siempre ha tenido profesionales de la salud altamente reconocidos, muchos egresados de la educación pública que brinda la Universidad Nacional.

La calidad de la formación de los equipos de salud no puede ser puesta en duda por la falta de medios que día a día afecta tanto al paciente como a quien lo asiste.

Es bueno conocer lo que ocurre detrás del escenario; si lo que se ve es preocupante, hay que imaginar las dificultades que atraviesan los profesionales y cómo solventan situaciones, con lo que hay evidencia de un grado de compromiso admirable.

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