Desde 2012 funciona una Casa Club para personas que padecen enfermedades psiquiátricas. Se trata de un modelo innovador, económico y eficaz. Su directora explicó a UNO la iniciativa
“El modelo Casa Club para la rehabilitación es innovador, económico y eficaz con respecto a aquellos que existen adentro o alrededor de las instituciones de salud mental. Es el lugar donde las personas que padecen una enfermedad psiquiátrica llegan derivadas de profesionales de la salud, psiquiatras, psicólogos, familiares u otros socios amigos”, comentó.
“Los participantes son socios de la Casa Club, no pacientes y el programa se focaliza sobre sus fortalezas, no sobre su enfermedad. Después de haber seguido el programa que se organiza en el interior de la Casa Club, el socio podrá enfrentar el primer paso hacia la inserción laboral; esto puede ser mediante un empleo temporal, con horario de tiempo reducido y con un plazo determinado en empresas competitivas del mercado”.
Ferrer comentó que los socios pueden encontrar apoyo también para la búsqueda de una casa, para la finalización de sus estudios o ayuda para buscar buena atención psiquiátrica y médica o beneficios económicos. “La afiliación a la Casa Club es vitalicia, y gratuita y los socios tienen todo el tiempo necesario para asegurarse una nueva vida en la comunidad”, comentó.
—¿Cómo nace esta iniciativa?
—Desde hace un año y medio nos pusimos en contacto con Casa del Paraná (Rosario) y conocimos el modelo aplicado, su fundamentación, experiencia y metodología. Surge en el grupo la necesidad de organizarnos como asociación sin fines de lucro, elaborando nuestros propios estatutos para dar el marco legal correspondiente, adaptado a nuestra realidad. Tramitamos la personería jurídica y comenzamos a realizar charlas y debates para dar a conocer el proyecto en la ciudad. Muchos seguidores y familiares de personas con padecimiento mental se interesaron en la propuesta y colaboran activamente o a través de una cuota social que intenta ser parte del sustento de la institución.
En marzo se concretó el alquiler de una cómoda casa para comenzar la acción.
En un principio, abrimos las puertas los días sábados por la tarde con cinco miembros y una coordinadora. Comenzamos a conocernos y observamos intereses comunes, como la poesía, la música y el baile. Estos fueron los disparadores para generar una socialización eficaz y apropiación del espacio común. Al siguiente mes, con ocho miembros, la Casa amplía las actividades incorporando tres días a la semana de 13 a 17, y un sábado por medio para actividades recreativas (paseos, hamburgueseadas, música y canto). Actualmente la casa cuenta con dieciocho miembros.
Experiencia internacional
—¿Qué instituciones auspician esta experiencia?
—El modelo Casa Club nació en New York en el año 1948. Dos pacientes que salieron de un hospital psiquiátrico decidieron vivir juntos en un departamento e intentar hacer una vida afuera de las instituciones con la ayuda del médico psiquiatra. Desde ese momento se desarrolló al pasar de los años la primer Casa Club llamada Fountain House que sigue siendo la más grande y el primer centro de entrenamiento en el mundo (www.fountainhouse.org). Fountain House fue fundado con la premisa de que los “socios” pueden trabajar productivamente y satisfacer su vida a pesar de su enfermedad mental. Los centros comenzaron a desarrollarse en todo el mundo y en 1994 nació ICCD (Internacional Center for Club House Development- www.iccd.org) para coordinar y dar soporte a estas comunidades.
Todos estos programas involucran a los socios y al personal de la Casa Club con una evaluación entre pares que es al mismo tiempo productiva y los fortalece. Hoy en día hay más de 341 Casas Clubs en el mundo y 10 centros de capacitación.
—La experiencia de la Casa Club Gualeguaychú ¿se inscribe en la misma línea de la nueva ley de salud mental de Argentina?
—Este modelo refleja el espíritu de la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657. Basándose en este nuevo paradigma, Casa Club propone la no estigmatización ni discriminación por padecimiento mental actual o pasado.
Inserción social, cultural y laboral de los miembros. La construcción de redes de contención y desarrollo con distintos actores sociales. El trabajo continuo con las familias.
—¿Cómo es un día en la vida cotidiana de la Casa Club?
—Las jornadas se organizan a través de unidades de trabajos. Ya que la casa es de todos, todos trabajan para su mantenimiento. En esta primera etapa realizaron tareas de acondicionamientos, elaboración de cortinas, decoración, limpieza, ornamentación de canteros, armado de carpetas administrativas, registros contables y narrativos y otros. Todas las tares se distribuyen de acuerdo a intereses y conocimiento de las mismas. Es importante observar que las actividades surgen de situaciones emergentes en la convivencia cotidiana, por ejemplo: la noticia que un socio había cosechado calabazas, despertó el interés por aprender a elaborar dulces; lo que llevó a planificar el proceso y la distribución de las tareas, otro ejemplo es la elaboración de pan dulce, con la proximidad de las fiestas, contemplando la posibilidad de su comercialización; objetivo éste al que aspira la Casa Club, como una forma de organización de trabajo independiente e inserción en el mercado, de cada uno de los miembros, ya sea en forma asociativa o individual. También existen otras actividades que tienen que ver con intereses culturales y de expresión. Un grupo realiza música, otro actividades físicas; otro artesanías.
La propuesta no solo abarca la permanencia de los miembros en la Casa Club, sino que tiende al acompañamiento de éstos para tramitaciones de subsidios, atención médica, en caso de necesidad; búsqueda de inserción laboral y/o capacitación. Las familias colaboran en la ejecución de tareas fuera de la casa, ya que uno de los objetivos a lograr es la toma de conciencia de ser este un espacio de los miembros que busca afianzar la autoestima, independencia y autogestión. Muchas veces las familias actúan como elemento obstaculizador para alcanzar estas metas.
Para colaborar
—¿La Casa Club reclama muchos recursos humanos, materiales, instalaciones?
—Esta institución requiere de un director y un coordinador cada 10 socios-miembros. En un espacio neutro, en lo posible, no ligado a la problemática de la salud para su funcionamiento.
—¿Cómo puede contribuir en las Casa Club la sociedad civil, los ciudadanos, las familias?
—Es una institución con un funcionamiento comunitario, donde cada persona o grupo o empresa o instituciones gubernamentales puede aportar para el mismo ayudas, colaborando con una cuota societaria, con un evento a beneficio de casa club, con la participación en la comisión directiva, con el ofrecimiento de talleres de interés para los socios miembros, etc.
—¿Dónde funciona en Gualeguaychú la Casa Club?
—Actualmente funciona en una vivienda alquilada en calle Jujuy N° 1054 (Gualeguaychú). Para comunicarse puede ser a través de facebook en el link: https://www.facebook.com/pages/Casa-Club o al teléfono 03446-15593085.6
La cifra
18 Miembros tiene la casa, en poco menos de un año de funcionamiento.
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