Salud insiste en la vacunación de adultos contra la hepatitis B

Sólo estaba indicada para recién nacidos y niños de 11 años. Ahora pueden pedirla gratis quienes no la hayan recibido. Es un tipo de patología que puede provocar cirrosis y cáncer. El Instituto Biológico de la provincia incorporó equipamiento para su estudio.

La hepatitis puede provocar cirrosis, cáncer y la necesidad de un trasplante. Sin embargo, el virus de la B, la más contagiosa, puede prevenirse con una vacuna que se aplica en forma gratuita en cualquiera de los vacunatorios habilitados.

En los últimos días, el sistema sanitario provincial volvió a insistir en la necesidad de que los adultos puedan colocarse esta vacuna y cumplir con la aplicación de dosis que se requiere para adquirir inmunidad.

La inmunización contra la hepatitis B se había sumado al calendario nacional para recién nacidos y chicos de 11 años, y por decisión de política sanitaria se incorporó a los adultos que quedaban afuera de la aplicación gratuita. En este nuevo marco, los que no se hayan vacunado podrán hacerlo con sólo pedirla en los centros de vacunación habilitados en el territorio provincial.

Los expertos no dudan a la hora de recomendar la vacuna y estiman que en el país, al menos 1.500.000 personas padecen hepatitis B o C. Sin embargo, muy pocos lo saben, porque el hígado, coinciden, “es un órgano que, a diferencia de otros como el corazón o el cerebro, sufre en silencio”. Al no dar síntomas, muchos pacientes recién se enteran que tienen la enfermedad cuando ya ha hecho estragos hepáticos.

En los casos en que sí da síntomas suele provocar náuseas, vómitos, diarrea, sabor amargo en la boca, orina oscura y pérdida de apetito.

Cómo se contagia

Tanto la hepatitis B como la C se contagian por contacto con sangre infectada y por fluidos corporales. La primera es la más frecuente y, en la provincia de Buenos Aires, la vía de contagio más usual es la sexual y el hecho de compartir canutos y jeringas para la inhalación de cocaína y el uso de drogas intravenosas.

En el caso de la hepatitis C también es común la transmisión durante el embarazo, de la madre al bebé. “Esta es, en general, la hepatitis que resulta más grave y hasta el momento no hay vacuna para prevenirla”, explicó Luis Crovetto, director provincial de Atención Primaria.

A diferencias de las hepatitis B y la C, la tipo A se contrae por contacto con la materia fecal de una persona que tiene el virus. Por eso, explicaron los especialistas, “una medida de prevención básica es lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño, sobre todo en lugares públicos”.

Además, en el caso de la hepatitis A, existe una vacuna que se incorporó al calendario nacional en 2005, y que redujo casi a cero la cantidad de enfermos por este virus.

Los resultados fueron exitosos: antes de que la vacunación se hiciera gratuita y universal, morían unas 20 personas al año en la provincia por la forma fulminante de la hepatitis A. Hoy no hay fallecidos ni necesidad de trasplantes de hígado por ese motivo.

“Actualmente el programa de Prevención de VIH e Infecciones de Transmisión sexual de la provincia entrega medicación a cerca de 83 pacientes con hepatitis B o C”, explicó Sonia Quiruelas, coordinadora de ese programa del Ministerio de Salud provincial.

La especialista también dijo que es conveniente que aquellas personas que tienen conductas de riesgo, es decir, que tienen mayor exposición al virus, deben ser conscientes del riesgo y plantearlo en la consulta médica para arribar a un diagnóstico certero y a un tratamiento que evite complicaciones graves, como la cirrosis o el cáncer hepático.

La vacuna

En Pergamino, la vacunación contra la hepatitis puede realizarse en forma gratuita en los Centros de Atención Primaria o en el vacunatorio del Hospital San José. En el caso de la vacuna contra la hepatitis B se requiere de la aplicación de tres dosis para que la medida resulte efectiva y se alcancen los niveles de inmunidad que protejan contra esta enfermedad.

Equipamiento

El Instituto Biológico “Tomás Perón” incorporó un nuevo sistema de diagnóstico del VIH y las hepatitis virales, que ya se encuentra en funcionamiento y constituye el primer establecimiento público del país en incorporar este equipamiento.

El nuevo sistema llamado “Cobas Ampliprep” se obtuvo a modo de comodato a partir de las gestiones realizadas por los referentes del Programa de VIH del Ministerio de Salud provincial ante la farmacéutica Roche, encargada de realizar el entrenamiento de los profesionales que lo utilizarán.

El director provincial del Instituto, Gerardo Poggioli, destacó que “como centro de referencia a nivel provincial, es muy importante contar con equipamiento de última generación que nos permita brindar un mejor servicio a la población”.

Poggioli también destacó que con esta incorporación “se puso en funcionamiento el primer equipo automatizado a nivel estatal que procesa determinaciones cuantitativas para carga viral del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y carga viral del virus de la hepatitis B y C”.

A su vez, la jefa del Centro Provincial de Referencia de VIH y Hepatitis Virales, Marisa Corazza, destacó que “la ventaja del equipo reside en que permite incrementar la cantidad de muestras que pueden procesarse, ganando tiempo y, su vez, agrega la ventaja de poder procesar simultáneamente las tres cargas virales: VIH, hepatitis B y C”.

El Centro Provincial de Referencia de VIH y Hepatitis Virales depende del departamento de Diagnóstico de Enfermedades Infectocontagiosas, Emergentes y Reemergentes del Instituto Biológico. El otro equipo “Cobas Ampliprep” que funciona en el país se encuentra en el Hospital Italiano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

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