A poco de concretarse las elecciones internas en el país, el candidato a diputado provincial por Nuevo Encuentro, Daniel Salomón, se refirió a las expectativas de su espacio al respecto. También opinó sobre la alianza del radicalismo con De Narváez, y auguró un triunfo en primera vuelta para la presidenta Cristina Fernández.
En ésta ocasión va a disputar por una banca en la Cámara de Diputados de la Provincia, ¿qué aportes puede hacer al cuerpo?
Hay que prestigiar la cámara, no porque yo sea prestigioso, sería una banalidad de mi parte, pero creo que es un ámbito que ha sido desprestigiado por varias razones. Una de ellas es que los diputados y senadores han hecho la vista gorda a muchísimos problemas que la provincia tiene hace varios años. Por ejemplo la seguridad, la educación, la salud, mantenimiento de la red vial provincial. Son muchos los problemas que la Provincia debe afrontar. No es ésta la mejor provincia, viene con mucho déficit en estos temas, y un legislador puede aportar mucho.
En principio se puede trabajar para mejorar para la legislación vigente y gestionar, ayudar a gobernar. Enfrentar los problemas, ahí está el aporte, y acompañar a Sabbatella, estamos confiados que puede ser el futuro gobernador y queremos que la Provincia esté a tono con el rumbo de la política nacional.
Mencionaba la seguridad, ¿en qué sentido trabajaría su espacio al respecto? ¿Se diferenciaría de la perspectiva de Scioli?
Cuando Scioli habla de inseguridad habla de lo punitivo, de cómo sancionar, es lo único que ha hecho y lo único que le importa. Le ha dado el autogobierno a la policía y fuerzas de seguridad. La seguridad es un tema muy complejo y hay que abordarlo desde muchos aspectos, pero sobre todo en la prevención es decir, cómo hacemos para llegar antes que el delito se produzca. Cómo el estado llega antes, ahí hay que trabajar, desde la salud, la educación. La seguridad tiene que ver con mejorar la calidad de vida de los habitantes bonaerenses.
En segundo lugar, por supuesto que hay que trabajar con los que delinquen, pero para eso no hay que darle a la policía el autogobierno, debe estar controlada por el poder político y por civiles. Nosotros tenemos como ejemplo Morón, allí el monitoreo, las cámaras, están en el Municipio, y no sólo se monitorea lo que pasa en la calle, también lo que hacen los patrulleros y quienes en ellos circulan. Porque bajo su propio control las fuerzas de seguridad muchas veces son tentadas a ser corrompidas. Y eso no quiere decir que todos los policías sean corruptos, pero sí sabemos que hay delitos que no son posibles sin su connivencia. La droga, la prostitución, el juego clandestino, la piratería del asfalto, por ejemplo.
La otra cuestión es qué hacemos con la persona que ya delinquió. La encerramos y la ponemos en el servicio penitenciario. Pero el nivel de reincidencia 80% es altísimo en la Provincia. El Patronato del liberado es una institución a mejorar y mucho, porque allí no se hace nada para que la persona que queda en libertad se reinserte.
¿Y respecto de la minoridad?
Los menores son tratados desde el derecho de forma distinta que los adultos. Por ejemplo, el catorce de agosto no los dejamos votar. Por lo tanto cuando la sociedad quiere aplicarles la misma sanción que a los adultos, se equivoca. Porque para darle la misma sanción habría que darles los mismos derechos.
Hay que trabajar con los sectores en riesgo social, hay que hacerlos sujetos de derecho. El estado tiene que estar presente con educación, salud, planes de trabajo, vivienda. Exigiendo, pero llevando derechos que faltan para una sociedad más integrada.
Analicemos cuál es la mayor causa de muerte, en primer lugar los accidentes de tránsito, en segundo los homicidios cometidos por el círculo de la víctima, y en tercer lugar el suicidio. En Saladillo hemos sido testigos de la muerte de un mejor que se quita la vida. Y eso más común que un homicidio en ocasión de robo. Hay que leer bien las estadísticas.
¿Cómo podría aportar a Saladillo desde una banca provincial?
Hay un gran mito. Parecería ser que en Saladillo un diputado amerita serlo porque le trae cuatro subsidios y si es posible a través del intendente. Parecería que algunos son empleados del intendente. Esto es una vergüenza. Esta provincia tiene 17.000 leyes vigentes, ¡mira si no hay trabajo para hacer! Por supuesto que si hay subsidios hay que traerlos a las instituciones, pero de forma democrática, no esto de que las instituciones tengan que ir a agradecer por los medios, como éste. Si yo soy diputado esto se termina. Si algún día doy un subsidio, ya lo firmo, no quiero recibir nada, porque a mí no me deben nada, es dinero de todos. Es una barbaridad que estemos agradeciendo, hociqueando. Al representante hay que exigirle que haga leyes, si no estamos en presencia de legisladores que gestionan obras públicas, que parecería que son intendentes paralelos. ¿Cuándo vamos a ser adultos como sociedad y juzgar a quienes corresponde por lo que deben hacer? Por cuántas leyes hizo, ¿o lo vamos a juzgar porque entregue subsidios y becas y arregle la cuestión laboral de cinco personas?
Estamos dispuestos a decirlo, ningún otro candidato anda diciendo éstas cosas por ahí. Vamos a ir a ese lugar para prestigiarlo, honrarlo. Uno no es diputado por un pueblo, a uno lo elige la Provincia, hay que entenderlo. Las instituciones deberían recibir subsidios como corresponde, por ventanilla, sin tener que pedirle a nadie el favor de cuatro o cinco pesos. Porque si no asistimos al triste espectáculo de Saladillo, toda institución, siempre que debe realizar una fiesta tiene hablando al intendente. Como si la sociedad estuviese permanentemente dándole las gracias a quien nos gobierna, y eso no debe funcionar así. No es cuestión de agradecer, sino de exigir.
¿Cómo posiciona a la Ciudad el hecho de tener múltiples candidatos a diputaciones provinciales?
Cada fuerza ha tratado de llevar a sus hombres a la Sección. A mí me parece bien que Walter represente al FPV, es un militante que se ha ganado ese espacio, lo mismo que Alejandro Armendáriz, que representa en éste caso al radicalismo con De Narváez. Lo que no me parece bien es que se hayan mezclado algunas cosas que no deben mezclarse. Uno no debe hacer política sólo con los que son iguales, sino también con los parecidos, pero uno no puede hacer política con aquellos a quienes ha detestado y esto está pasando, y no me parece bien. Algunas banderas de algunos partidos se han hecho pedazos. Aquello de que se rompa pero que no se doble... no se rompió pero se dobló muchísimo.
Si tuvieras que sintetizar los ejes de éstos ocho años de gobierno kirchnerista...
La política de derechos humanos, el recuperar la memoria, juzgar genocidas y haber hecho todo lo posible para recuperar a los nietos. Haber anulado las leyes de Obediencia y Punto Final. La Argentina es espejo en este tema.
La segunda cuestión es haber roto con aquellos paradigmas de la década de 1990, de que no se podía hacer política sin el Fondo Monetario. Haber terminado con las relaciones carnales con los Estados Unidos.
Haber recuperado la política internacional trabajando con países latinoamericanos, el destino de Argentina está allí.
Haber recuperado derechos, la asignación universal; el matrimonio igualitario; llevar la jubilación a sectores que trabajaron en la economía informal durante muchos años; las paritarias. Y el haber recuperado el espacio de la política, Las AFJP. Hay otro rol del Estado.
Claro que hay cosas pendientes y que profundizar, que no nos gustan y de las cuales somos críticos. Profundizar la distribución del ingreso y la riqueza, la renta financiera, terminar con la explotación minera a cielo abierto, y gravar la renta extraordinaria que se produce con el juego; hay que ir por un país más justo que distribuya 50% y 50% como alguna vez se hizo en la Argentina: 50 para los obreros y 50 para los empresarios. Hay que apoyarla no sólo por lo que hizo sino por lo que falta, porque creemos que lo garantiza. Claro que somos críticos, nunca se va a escuchar a un hombre del Nuevo Encuentro hablando bien del INDEC, porque creemos que degrada la palabra oficial. No estamos de acuerdo con defender a nadie que robe, para nosotros la corrupción es un tema pre-ideológico. Y estamos cómodos en este espacio, porque creemos que hay otros sectores, como el Sciolismo, que no tienen el mismo rumbo.
¿Cómo interpreta el conflicto con Shocklender, y en el que se han visto involucradas las Madres de Plaza de mayo?
Si Shocklender robó tiene que ir preso. Se le aplica el código penal al ladrón de la Argentina, sea Shocklender o quien sea, así de claro. No se puede, porque él robó, acusar a las Madres, su tarea, la de las Abuelas, y demás organismos de Derechos Humanos es la de personas que lucharon y sufrieron, y sin venganza, en el camino de la ley. Y si hubo negligencia de algún organismo que debía controlar y no lo hizo, que se lo sancione.
¿Qué escenario presiente para Cristina en octubre?
Es un escenario donde va a ser reelecta en primera vuelta, y si no es así la acompañaremos hasta el triunfo. Se abre un escenario político muy interesante, con fuerzas en un proceso de reacomodamiento, ya no con bipartidismo, esto no es River- Boca, y si no fijensé el mapa político, partidos tradicionales con el 1 o 2%. Nosotros creemos en la democracia de partidos, pero partidos de ideas, no lavados, la política es para quienes se juegan y definen. Ya no es la del "alica alicate" y "tengo un plan" que nunca te cuentan.


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