De acuerdo a lo remarcado desde el Centro de Industriales Panaderos de Tucumán, el encarecimiento rondaría el 20 por ciento en el kilo de pan francés. Aducen que se torna imposible seguir manteniendo los precios actuales.
Esta vez, el encarecimiento de precios se reflejará en uno de los productos de excelencia de la mesa popular, como lo es el caso del pan, ya que resulta inminente una suba que rondaría el 20 por ciento, como consecuencia de los ascensos que se registraron tanto en la escala salarial del sector, como así también en los valores de las respectivas materias primas.
"Debemos sentarnos a dialogar y consensuar un nuevo precio del pan que, a estas alturas, ya se torna en una necesidad para evitar males mayores y pérdidas a futuro, dado que desde noviembre del año pasado a enero de 2013 tuvimos aumentos en la mano de obra de forma escalonada a lo que se suma el costo de la harina que subió en dos ocasiones", sostuvo a EL SIGLO, Mario Veliz, presidente de Centro de Industriales Panaderos de Tucumán (CIPT).
En este sentido, indicó que, en la jornada de hoy, mantendrán una reunión formal los asociados del sector para plantear el guarismo sobre el cual girará el precio del kilo de pan de francés dado el contexto que se adujo hasta aquí. Se estima que podría llegar a los 12 pesos la cantidad aludida.
"En lo que respecta al ascenso de los sueldos, estamos hablando de casi el 33 por ciento y necesitamos acomodar los números para no tener problemas más adelante, porque la situación es seria", advirtió.
Además, Veliz afirmó que "siempre hemos hecho lo imposible para correr con la mayor parte de los costos finales, pero hemos llegado a un extremo donde se torna imposible continuar con esta decisión. Nos vemos obligados a modificar los precios porque de lo contrario entraríamos en pérdidas aún mayores". Cabe recordar que el último incremento se produjo en julio del año pasado, período en que el kilo de pan se ubicó entre los 10 y 11 pesos, dependiendo de las panaderías.
Es dable remarcar que entre las variables de ajustes mencionadas, el factor salario explica gran parte de la modificación de valores, puesto que en la escala salarial que se fijó el 26 de diciembre pasado entre la patronal y el Ministerio de Trabajo de la Nación, se estableció una suba en cinco etapas por lo que en octubre de 2012, el salario básico de la categoría "Oficial" era de 3.733 pesos. Así, en enero del presente año, dicho parámetro se eleva a los 4.200 pesos, mientras que la última cuota a pagar es en octubre venidero donde el monto del haber llegará a los 4.833 pesos.
A su vez, en el convenio se fijó el pago de un "plus extraordinario" de carácter no remunerativo y por única vez, que asciende a la suma de 300 pesos que se abonará con las remuneraciones de diciembre próximo pasado.
En tanto, Veliz indicó que el otro aspecto a tener en cuenta se refleja en los costos insumidos por la materia prima, más específicamente la harina. "Tuvimos que soportar un aumento del 20 por ciento, puesto que la bolsa de 200 kilos pasó de los 100 a los 120 pesos y no tiene techo (la tonelada de trigo se ubica en los 1.300 pesos). El precio no está firme ya que se sembró muy poco y encima es de mala calidad", indicó el titular del CIPT.
Además, precisó que entre en junio y julio se prevé escasez de harina debido a que no se produjeron lluvias de consideración lo que dificultó tanto la siembra como la cosecha. Mencionó también que en el caso de los molinos tucumanos el panorama tiende a complicarse a raíz de la compra que tuvieron que realizar a otras regiones dada la escasez del producto en nuestro territorio.
"El año pasado tuvimos que enfrentar tres aumentos de salarios y solamente aplicamos una suba en el precio del pan, lo que nos trajo problemas gravísimos", justificó Veliz.
Paralelamente, hizo mención a un aspecto que también le acarreará al sector pérdidas importantes y que se vincula con la existencia de las panaderías ilegales, las cuales estimó en cerca de 1.200 de las 2.000 que se encuentran instaladas en todo el territorio provincial.
"Este año nos vamos a enfocar en una ardua tarea de búsqueda y registro de estos negocios clandestinos porque, en torno a un contexto complicado por donde se lo mire, debemos soportar también una feroz competencia desleal, donde nos encontramos en inferioridad de condiciones. Esto no puede continuar así, debemos sanear a la industria", consideró el dirigente.
Seguidamente, Veliz aseveró que la problemática no solamente se vincula con la cuestión económica, sino que "las autoridades deben tener muy en cuenta esta irregularidad ya que pueden registrarse problemas sanitarios debido a que las condiciones en las que se elaboran los productos no son las adecuadas. Por ahorrar dinero, pueden dañar la salud de la población".
Puntualizó, en tal sentido, que las personas tienden a manifestar un comportamiento de malestar con los locales habilitados ya que son los primeros en aplicar las nuevas tarifas, lo que provoca la emigración al momento de la opción de compra hacia los comercios irregulares.
"Hay comerciantes que pasan por alto las cargas impositivas y tributarias, tienen a todos sus empleados en negro. Y de esta forma, de seguro que no incidirá en el precio final, el cual es muy inferior a lo que nosotros establecemos", consignó Veliz, y ejemplificó que actualmente este tipo de panaderías que se encuentran fuera de la ley comercializan el kilo de pan francés a casi ocho pesos, a diferencia de los diez un once que exponen los locales regularizados.
Veliz comentó a nuestro diario que el porcentaje que se maneja hasta el momento es un monto sugerido desde el Centro, pero el valor final estará supeditado a cada empresario, dependiendo de la cantidad de empleados, lugar de incidencia, el precio de los alquileres, entre otros aspectos.
Finalmente, el presidente del CIPT, reconoció que con el último ascenso del año pasado "la industria lo sintió en demasía, con un tremendo impacto en el nivel de ventas que se contrajo bastante, reduciéndose el consumo, por lo que se tuvo que recurrir a promociones que afectaron nuestra rentabilidad", insistió.
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