Así lo reveló un informe de Came y Fecoba. Pese a los controles de la fiscalía y Gobierno de la Ciudad, los vendedores volvieron a instalarse en puntos estratégicos.
Según el relevamiento, en este mes se detectó un 33,6% más de manteros respecto de febrero pasado, que habrían efectuado ventas mensuales estimadas en 10,9 millones.
Durante este mes, los operativos policiales se advirtieron con menos frecuencia. Así, según describieron las mencionadas cámaras, los manteros volvieron a invadir las calles y las avenidas con mercaderías de distintos rubros.
“Desde ropa, lencería, electrónicos, calzados, bolsos, mochilas, útiles escolares, hasta juguetes y mascotas se vendieron libremente en la vía pública de uno de los barrios comerciales más transitados de la ciudad, como es Once”, indicaron desde la CAME.
A la venta ilegal en las calles de Once también se sumó otra problemática: hay 21 “saladitas” abiertas en este barrio, todas localizadas en las cuadras de mayor flujo de caminantes.
La cantidad de vendedores en esos predios prácticamente no tuvo variación respecto de los últimos meses relevados, ya que los controles de la Ciudad y de la fiscalía porteña se focalizaron en los manteros que ocupaban la vía pública, y no tanto en los locales comerciales ilegales.
Sin embargo, la concentración de ventas que han logrado es millonaria. “Sólo en marzo, las 21 saladitas de Once vendieron mercadería por $ 109,4 millones, casi todas ventas sin declarar o de mercadería falsificada o de dudosa procedencia”, se indicó en el informe de CAME.
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