Sacaron tierra y tosca de Parque Luro para rellenar la playa de estacionamiento

El Parque Luro es la única área protegida de la provincia comprendida dentro del distrito del caldén. Se permitió a la empresa constructora extraer tosca de un camino interno.

Desde hace un mes y medio, en la reserva del Parque Luro sacaron toneladas de tierra y tosca de un camino interno, para rellenar la playa de estacionamiento que se está construyendo entre la zona de cabañas y la sala de carruajes del tradicional paseo.

La obra debería tener un estudio previo de impacto ambiental, según dijeron especialistas consultados por El Diario. Pero además viola la legislación vigente, porque en las reservas no se puede alterar el paisaje extrayendo materiales del suelo.

El Parque Luro es un área protegida, no productiva. Y las canteras deben ser declaradas y habilitadas por la Subsecretaría de Minería, a cargo de Jorge Varela, algo que no habría ocurrido.

La obra de la playa de estacionamiento la encaró la Subsecretaría de Turismo de la provincia, a cargo de Santiago Amsé. Pero el organismo que tiene el poder de policía en el parque es la Subsecretaría de Ecología, a cargo de Darío Daniel Marani. Las canteras productivas, de todos modos, deben registrarse en Minería.

En una recorrida que realizó El Diario, se pudo comprobar que la playa de estacionamiento está prácticamente terminada. Los movimientos de suelo se realizaron en un camino interno del parque, sobre una loma, dentro de la zona de monte, a tres kilómetros de la playa.

Según calcularon allegados a los empleados en el parque, se habrían extraído diez toneladas de material, tosca y tierra, trabajo que se realizó con una pala cargadora, cuatro camiones y un regador de la empresa Andreatta Construcciones, adjudicataria de la licitación.

Las extracciones se realizaron sobre un camino, que fue profundizado. En algunos tramos, descalzaron las plantas, que quedan por encima del camino y con las raíces al aire.

“El Gobierno no puede permitir que se intervenga extrayendo material de un lugar que no está declarado como cantera. Está dentro de un parque provincial, ahí no te dejan levantar ni una ramita para hacer un fuego”, le dijo a El Diario un especialista en medio ambiente.

“La idea es que el lugar debe estar lo menos alterado por la mano del hombre. En este caso, no dejan que los helicópteros de la lucha contra incendios sobrevuelen el parque por el impacto de los ruidos. Por un lado restringen y por otro permiten la extracción y un movimiento tremendo de camiones yendo y viniendo”, añadió.

“El argumento que pueden usar es que se arregló el camino. Pero una cosa es un arreglo y otra extraer material así. Con el mismo concepto, sacarían los caldenes muertos y las ramas para hacer limpieza”, comparó.

El mismo especialista precisó que cuando se habilita una cantera, los titulares tienen que presentar un plan de mitigación y de cierre del suelo.

“Es más barato sacar la tosca de ahí. Pero es preocupante el criterio. Es una actividad extractiva. Mañana van a sacar todo si siguen así, se trata de una zona restringida”, concluyó.

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