Sacarán ciervos y jabalíes del Parque Luro y los entregarán a cotos de caza

Sacarán ciervos y jabalíes del Parque Luro y los entregarán a cotos de caza
Desde Ecología dicen que es parte de un plan para bajar la población de las especies exóticas y promover otras autóctonas, como guanacos, vizcachas, maras y ñandúes. Aseguran que son "incompatibles", señaló El Diario.
La Subsecretaría de Ecología encarará un plan para bajar la población de ciervos y jabalíes de la reserva Parque Luro, por considerarlas especies exóticas, y, en su lugar, introducir otras especies autóctonas que tienen problema de conservación, como maras, ñandúes, vizcachas y guanacos.

La población de ciervos de la reserva se estima en 2.000 individuos. Según lo planificado, en el término de tres o cuatro años, se bajaría esa cantidad a la mitad.

En principio, los ciervos que se extraigan se donarán a los cotos de caza de la provincia. Un proceso similar se encarará con el jabalí.

El coordinador de Áreas Protegidas de Ecología, Fabián Titarelli, aclaró que “no estamos hablando de erradicación” sino que “no solametne se trata de control de ciervos y jabalíes sino que forma parte de un plan mucho más amplio, desde hace tres años, con fondos en el marco de la ley 26.331 de la Ley de Bosques, que comprende restauración y recuperación integral del bosque de caldén”.

El funcionario explicó que “dentro de esa recuperación, estamos proyectando y llevando a cabo un reintroducción de especies nativas que son las que necesitan de nuestra ayuda para poder seguir viviendo en nuestro medio, muchas de las cuales tienen problemas de conservación, el guanaco y la vizcacha, que es perseguida en todo el territorio.

Y para poder introducir animales nativos tenemos que controlar y bajar la carga, el número de las especies exóticas, que han sido las vedettes de la reserva desde que Pedro Luro creó el primer coto de caza”.

“En algun momento tenemos que empezar a poner en valor lo que realmente estamos prometidos a conservar y cuidar -argumentó-.

Siempre digo que Parque Luro es como si te hubieran dado un gallinero con gallinas de raza para cuidar y adentro tiene un zorrino y una comadreja.

La gente viene y le saca fotos, pero alguna vez tenemos que decir si le vamos a dar importancia a las gallinas, tenemos que ver que hacemos con el zorrino y la comadreja, porque son medio incompatibles entre ellos”.

“En la medida de que con el bosque de caldén no había problemas, los animales nativos estaban relativamente bien, pero los tiempos están cambiando, el bosque de caldén a disminuido mucho, tanto en calidad como en cantidad por las actividades del hombre, el avance de la frontera agrícola, la sobreexplotación, los incendios”, explicó.

“Es asi como muchas de las especies emblemáticas de la provincia ya empiezan a ver disminuidas sus poblaciones de forma importante.

Entonces empiezan a tomar importancia las áreas protegidas. Son áreas núcleos de conservación, pero que, a su vez, tienen un valor importante en el tema de brindar servicios ambientales para la comunidad”, añadió.

“Las áreas protegidas no son áreas cerradas para proteger lo que está adentro, intocables, sino que se crean para que la gente disfrute y pueda beneficiarse con la presencia de esas especies.

Para que eso pueda suceder la condición indispensable es que haya alta biodiversdidasd nativa e interrelación con otras especies”, dijo.

-¿Me imagino que no van a matar a los ciervos y jabalíes? -consultó el periodista.

-Dentro de la reservas nunca se va matar un animal, nunca se va disparar un tiro. Lo que se hará es sacar algunos individuos. Se están ofreciendo hembras de ciervo a coto de caza para ponerla como animales reproductores.

-¿Qué cantidad hay?

-En algunos estudios se habla de 1800 y 2000 ciervos que para el área de uso es muchísima cantidad. Y no hay una cifra exacta de jabalíes.

Pero sabemos por las huellas y el deterioro que se produce, también es un número altísimo.

Durante muchísimo tiempo en Parque Luro se priorizó el manejo del ciervo por sobre conservar especies nativas.

Entonces hay galpones y jaulas de manejo que no se estaban utilizando, que nos van a servir para este fin.

Son jaulas grandes, de encierro, entre 8 y 10 hectáreas, y hay galpones que permite manejarlos y encerrarlos sin problemas, sin que se lastime ni se escapen.

-¿Ya empezaron a sacar ciervos y jabalíes? ¿Cuántos serán?

-Todavía no empezamos pero esperamos hacerlo a corto plazo.

Estamos trabajando con la comisión asesora en áreas protegidas, formada por técnicos de la universidad y del Inta y estamos viendo, no tenemos número exacto.

La idea es empezar, en los próximos cuatro o cinco años bajar entre el 30 y 50% de individuos a medida que vayamos estudiando la respuesta de la vegetación, a medida que vayamos sacando individuos.

-¿Será algo gradual, no es que va a haber una matanza a mansalva como nos decían algunos oyentes?

-Somos la gente que estamos encargados de conservar. Somos conservacionistas. Pero tiene que quedar claro que todo lo que hacemos es en beneficio de la reserva.

Muchos de las medidas que pudimos encarar en el marco de este proyecto se tendrían que haber tomado hace unos cuantos años, pero no estaban dadas las condiciones o nos faltaban los recursos.

La visión o el estudio sobre áreas protegidas ha venido cambiando y han avanzado mucho. Necesitamos poner la reserva a tono con las demás reservas boscosas que tiene la Argentina.

Creo que será en beneficio de todos. Ya entraron las primeras vizcachas al Parque y en quince o veinte días empezarán las primeras tropas de guanacos. Vamos a ir monitoreando.

-¿A lo cotos se los donan o los venden?

-En principio, esta primera extracción, no se van a vender. Por eso estábamos trabajando incluso con la gente de Recursos Naturales, ver el coto que está interesado, se puede inscribir o hablar con nosotros y ver qué cantidad de animales quiere, para qué lo quiere utilizar y nosotros le podemos dar algunos.

-¿Usted sabe que hay gene que no está de acuerdo, que dicen que los ciervos y los jabalíes, después de tantos años, ya son como nuestros?

-Eso, digamos, a un costo muy alto. Nosotros hemos atendido, por así decirlo, a jabalíes y ciervos en Parque Luro a costa de perder un gran porcentaje de la biodiversiad del bosque de caldén, que es lo que realmente tenemos que proteger.

Ciervos y jabalíes son de las diez peores especies invasores en todo el mundo. No tiene problema de conservación y en todos los lugares dónde fueron introducidos han causado problemas.

En cambio, las especies que tenemos que proteger, guanaco y vizcacha, ñandú, mara. Están todas con problemas de conservación.

Está bien que, es cierto, que llevan un montón de años en la reserva.

Pero creo que es hora de ponernos serios y empezar a conservar lo que nos corresponde y lo que realmente estamos obligados a conservar.

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