La hija del jefe comunal funciona como una secretaria ad hoc del Juzgado de Faltas 1 • La inminente creación del nuevo juzgado la posiciona como titular o secretaria del nuevo órgano administrativo.
Con el transcurso de los meses la idea se fue enfriando y finalmente el propio jefe comunal le informó a la jueza Lucrecia Morao de Romeo que la iniciativa no se iba a concretar durante ese año.
En el presupuesto votado en diciembre del año pasado nuevamente se incorpora el salario de dos jueces de faltas, pero a la fecha solo existe uno solo.
Se sabe que el juzgado de faltas 2 funcionará en el mismo edificio que el actual, pero en la parte de atrás. Donde hoy hay instalaciones que se están mudando. Nombres para el cargo de juez sonaron, y muchos, y aún no se han definido las competencias. Algunos sostienen que el próximo juzgado de faltas se encargará solamente de cuestiones vinculadas con el tránsito y al actual le quedará la competencia del resto de las contravenciones. Otros en cambio apuntan a que existan turnos quincenales.
Lo cierto es que en el juzgado de faltas comenzó a realizar unas prácticas (algunos sostienen que como empleada, otros que no está nombrada) la doctora Sabrina Selva, hija menor del intendente municipal. Sabrina comenzó a realizar tareas varias como una secretaria ad hoc de Lucrecia quien desde hace mucho tiempo tiene como secretaria a la doctora Magalí Benavidez.
Entre los trabajadores del juzgado de faltas existen dos versiones: la primera de ellas es que Sabrina está aprendiendo las funciones de la secretaría porque ese sería su cargo en el juzgado de faltas a abrirse en breve. Otros –los menos- sostienen que en realidad Sabrina será la nueva jueza de faltas.
Ambos cargos dependen para su designación exclusivamente del intendente ya que no integra el ámbito jurisdiccional, tiene rango administrativo. A pesar de la designación administrativa, el juez de faltas tiene estabilidad y solo puede ser removido a través de un jury de enjuiciamiento especial.
Militante
Sabrina todavía cursaba la escuela secundaria cuando su padre fue electo intendente. Al poco tiempo se fue a estudiar a la Ciudad de Buenos Aires la carrera de abogacía. Durante su paso por los foros estudiantiles fue militante de La Cámpora. De hecho llegó a organizar en las instalaciones del ex Martín Rodríguez un encuentro regional de esa agrupación juvenil. Se desvinculó cuando era claro que La Cámpora iba a disputarle el poder territorial a su padre.
Luego de recibirse como abogada, se instaló en la ciudad de Mercedes y participó activamente de las reuniones de juventud de la agrupación. Hoy es una entusiasta militante del programa ‘Orgullosamente mercedinos’ de la Agrupación 17 de octubre y muchos sostienen que podría integrar la lista de concejales de las próximas elecciones.
Está claro que si pasa a ocupar un cargo en la justicia de faltas, el intendente no tiene intenciones que forme parte de la lista.
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