*Rutas cortadas, gremio caliente, gobierno culposo

Otro día de infierno en el tránsito entre Neuquén y Cipolletti. Detrás de esta situación, hay una subvaloración de la importancia del conflicto frutícola, y una puja política que toca al titular de UATRE, “Momo” Venegas.

La zona de los puentes, un caos durante este jueves

Otro día lamentable vivió Neuquén como consecuencia de los bloqueos en los puentes que la unen con Cipolletti. La causa es asimismo lamentable: un laudo arbitral del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que pasó al acuerdo que se había conseguido (y firmado) en la región por el gremio de los peones rurales, UATRE, de 25 a 22 por ciento. Y originó una protesta casi obligada.

No sólo es un capítulo más de la pelea del sector frutícola, que mezcla componentes complejos, que van desde los intereses de los grandes exportadores al de los pequeños chacareros, desde los empleados más calificados y mejor pagados hasta los más humildes peones contratados por temporada. Es también parte de un reduccionismo animal que practica el gobierno de Cristina Fernández hacia la economía argentina.

El conflicto frutícola es un capítulo menor, para el gobierno, de la pelea que libra contra las organizaciones rurales de la Mesa de Enlace. A la vez, forma parte de esa despreciativa mirada hacia la economía de producción, que según la concepción elemental del kirchnerismo, genera enormes ganancias, más de la que el Estado debería permitir.

Dentro del conflicto frutícola, lo sucedido con UATRE no puede desvincularse, a los fines del análisis, de la relación conflictiva que el gobierno tiene con el secretario general de este gremio, Gerónimo “Momo” Venegas. Este sindicalista acaba de criticar duramente el “uso político” que el gobierno de Cristina Fernández ha hecho del trabajo en negro en el sector rural.

Venegas reivindicó el “blanqueo” que ha ido logrando el gremio, y criticó al gobierno por atribuirse virtudes en un tema que siempre miró de lejos, para pasar a “descubrir” con profundas investigaciones del periodismo amigo los regímenes de esclavitud que subsisten en esta Argentina precaria llena de trabajadores en negro y desocupados crónicos, mientras desde el propio Estado se describe un clima lleno de satisfacciones sociales.

Este jueves, UATRE estuvo cortando rutas argentinas, aquí, en la región. El ministro Tomada y el gobierno nacional deberían entender que les cabe una cuota enorme de responsabilidad en este fatalismo criollo, que maltrata por igual a todos los ciudadanos, pero que siempre (o casi siempre) es a su vez consecuencia del mal manejo que se hace de la política y su relación con la economía.

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