Las empresas que se presentan son beneficiarias de múltiples contratos de obra pública
El listado de las obras públicas y concesiones que obtuvieron las compañías en danza abarca diversos emprendimientos energéticos, en el área del transporte ferroviario y los sectores aeroportuario y vial.
En el caso del grupo Eurnekian ¿que en esta licitación va asociado con Pescarmona y la brasileña Camargo Correa¿, uno de los logros más importantes que consiguió durante la administración kirchnerista fue la renegociación de la concesión de Aeropuertos Argentina 2000.
A cambio de una futura participación del Estado en la sociedad concesionaria, obtuvo el perdón estatal de las multas y los cánones que tenía impagos desde fines de los 90.
Además, en el sector vial Eurnekian pasó a controlar desde 2003 una concesión de rutas nacionales con peaje que ahora busca revalidar en la reprivatización de los corredores que está en marcha.
En el caso de Pescarmona, su principal vínculo con el Gobierno se dio por el lado por la provisión de turbinas, equipos eléctricos y molinos eólicos. Hace dos semanas, suscribió un contrato con ENARSA y la provincia de La Rioja por $230 millones para montar un parque eólico de 25 MW.
La brasileña Camargo Correa tampoco se ha quedado atrás. Tras haber adquirido la cementera Loma Negra y la textil Alpargatas, a fines de 2008 ganó la licitación para construir la nueva planta de tratamiento de líquidos cloacales (PTLC) de Berazategui que demandará una inversión estatal de $ 481 millones.
En lo que respecta al segundo consorcio que compite por la megaobra de Santa Cruz, la que sobresale es la cordobesa Electroingeniería. Por medio de Intesar, la empresa que conducen Osvaldo Acosta y Gerardo Ferreyra ha ganado las principales obras de transmisión eléctrica que se licitaron en los últimos seis años. Entre ellas se encuentra la tercera línea de Yacyretá, un tramo de la interconexión NOA-NEA y la red de alta tensión que conecta la Patagonia con el sistema eléctrico nacional. En el sector vial, Electroingeniería ingresó al negocio de las rutas con peaje tras adquirir la firma Vialco. Comparte el control de la autopista Campana-Rosario y el corredor bonaerense interbalneario.
Además en 2009, extendió su presencia a Venezuela -donde se quedó con la construcción de la usina Termozullia que costará US$ 750 millones- y a Bolivia, con una concesión para construir y operar una ruta de montaña que demandará una inversión de US$ 240 millones.
En Neuquén, asociada con CPC -de Cristóbal López-, Electroingeniería quedó a un paso de adjudicarse la construcción de la central hidroeléctrica de Chihuidos donde la inversión asciende a US$ 1.500 millones.
En el caso de Iecsa, su principal negocio con la Nación es el soterramiento del ferrocarril Sarmiento. Ganó las obras de la primera etapa donde está en juego una inversión estatal de $ 4.000 millones.
En tanto, la mendocina Cartellone también amplió sus contratos con el Estado con obras en líneas eléctricas e infraestructura vial.


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